09/07/2012

¿Son compatibles democracia y marketing?

Noam Chomsky es un lingüista, filósofo y activista estadounidense. Profesor emérito de lingüística en el MIT —Instituto Tecnológico de Massachusetts—, está considerado una de las figuras más destacadas en dicha especialidad gracias a sus trabajos sobre teoría lingüística y ciencia cognitiva, como la Jerarquía de Chomsky. Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad de la Frontera de Chile y la Universidad Autónoma de México, el periódico The New York Times llegó a definirlo como ‘el más importante de los pensadores contemporáneos’.

Aunque quizá la faceta más popular de Chomsky sea su firme compromiso con la política, que comenzó en los años de la guerra de Vietnam y le llevó a afiliarse al sindicato IWW / Industrial Workers of the World —Trabajadores Industriales del Mundo—. Su activismo está caracterizado por una fuerte crítica al capitalismo contemporáneo, a la política exterior de Estados Unidos e Israel y a la manipulación de la población por parte de la élites económicas y los gobiernos.

Uno de sus principales aportes intelectuales en el ámbito de la política ha sido el análisis de los medios de comunicación y los enfoques sesgados, o incluso engaños, que percibe detrás de su supuesta neutralidad. Se trata de un trabajo de contrainformación que ha inspirado a muchos otros autores y ha sido plasmado en obras como el ensayo ‘Los guardianes de la libertad’ —Manufacturing Consent: The Political Economy of the Mass Media—, escrito en 1988 en colaboración con el economista y profesor de la Universidad de Pennsylvania Edward S. Herman.

En este vídeo se cuestiona si los miembros de una sociedad democrática bombardeada constantemente con técnicas de marketing pueden ser capaces de escoger libremente.

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Esta bombilla californiana lleva encendida desde el año 1901 —Imagen Unknown Author
Antes de que los fabricantes adoptaran la obsolescencia como norma, allá por la década de 1920, se fabricó una bombilla en junio de 1901... que sigue funcionando hoy en día, más de cien años después. Se encuentra en una estación de bomberos de Livermore, California, en Estados Unidos. El artilugio despierta mucha curiosidad, por inusual, hasta el punto de que han instalado una webcam para seguir los años de vida de esta 'anomalía'. ¡Y no es la única! Hay más bombillas centenarias funcionando, aunque no tan longevas. Esta bombilla eterna inspiró al español Benito Muros, presidente de OEP Electrics, para crear una bombilla LED que no se gasta nunca. Muros, además, ha emprendido una encrucijada contra la finitud de los productos de la economía actual. Creó el Movimiento SOP —Sin Obsolescencia Programada— como 'una nueva manera de pensar, de hacer las cosas. De crear un nuevo sistema en que los productos estén diseñados y hechos para durar para siempre y que no nos obligue a gastar innecesariamente, y ser más respetuosos con nuestro planeta', según relata el propio Muros en una entrevista en La Vanguardia en 2012. Como es fácil imaginar, la bombilla de Benito Muros tiene dificultades para entrar en el mercado. Según cuenta en la misma entrevista, 'las distribuidoras nos dicen que viven de las que se funden, y los grandes almacenes nos proponen duplicar su precio, a lo que nos hemos negado. Hemos tenido ofertas millonarias para no sacarla al mercado y amenazas de muerte, que están en manos de la policía'. La idea es sencilla: si los productos no tienen fecha de caducidad, no se generarán residuos. Las voces que apoyan la obsolescencia argumentan que su desaparición colapsaría el sistema, ya que miles de personas perderían su puesto de trabajo. Lo cierto es que en el planeta ya somos más de 7000 millones de personas. La cantidad media de basura que generamos cada uno de nosotros es de más de 1 kilo al día, según la oficina de estadística Eurostat. Es decir, en un día producimos más de 7000 millones de kilos de basura. Muchos de estos residuos no son biodegradables, y otros muchos son, además, contaminantes. La situación se revela insostenible. El documental 'Comprar, tirar, comprar', de Cosima Dannoritzer, analiza el tema en profundidad, y ofrece una singular solución: arreglar en lugar de comprar. Una reflexión interesante.It is called 'planned obsolescence' to the determination of the end of life of a product, so that, after a certain period of time determined by the manufacturer, the product becomes obsolete, useless. The aim of this practice is the economic profit: at some point the product will fail, and force —although this is always relative— the consumer to buy another. And so on. This production system generates a huge amount of waste, causing an environmental problem, due in large part to the lack of proper management of these wastes. Any product is susceptible to planned obsolescence: from a mobile to the clothes 'gets old'. Although it all began with a light bulb.
This Californian light bulb is on since 1901 —Imagen Unknown Author
Before manufacturers adopted obsolescence as a rule, in the 1920s, a light bulb was made in June 1901 ... which is still operating today, over 100 years later. It is located in a fire station in Livermore, California, in the United States. It's so unusual that they have installed a webcam to see how this 'anomaly' still works. And it's not the only one! There are more centenarians bulbs working, although not as long-lived. This eternal bulb inspired spanish Benito Muros, president of OEP Electrics, to create a LED bulb that is never spent. Muros also began a fight against this practice of the current economy. He created No Planned Obsolescence movement as 'a new way of thinking and doing things and creating a new system in which products are designed and made to last forever and they do not make us spend unnecessarily, and be more respectful of our planet', as related by himself in an interview in La Vanguardia Journal in 2012. As you can imagine, this new bulb has difficulty entering the market. In the same interview, Muros told that 'the distributors tell us that it's their way of living, and department stores offer us increase the price, to which we have refused. We have been offered a lot of money to not remove the market and death threats, which are in the hands of the police'. The idea is simple: if the product does not have an expiration date, do not generate waste. The voices that support the obsolescence argue that their disappearance would collapse the system, as thousands of people will lose their job. The truth is that we are more than 7 billion people living on this planet. The average amount of garbage we generate each of us is more than 1 kilo per day, according to the statistical office Eurostat. That is, in one day we produce more than 7 billion kilos of garbage. Many of these wastes are not biodegradable, and many are also contaminants. The situation is unsustainable. 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Se trata de valores ya recogidos en la inmensa mayoría de las constituciones nacionales y garantizados por ellas como derechos (justicia, igualdad de oportunidades, etc), de modo que lo que se propone es simplemente ponerlos en práctica. Es una alternativa viable (muchas empresas la están aplicando desde su creación en 2010) y una palanca de cambio a nivel económico, político y social. Según un estudio realizado por la Fundación Bertelsmann, el 80% de los alemanes y el 90% de los austríacos esperan un nuevo orden económico. El economista y profesor universitario Christian Felber, entrevistado en el vídeo, desarrolló una alternativa a los sistemas actuales en su libro 'Nuevos valores para la economía' (Deuticke, 2008), con el fin de escapar de la estéril dicotomía que sostiene que 'quien está contra el Capitalismo, está con el Comunismo' y ofrecer un camino concreto y viable para el futuro. Posteriormente esos planteamientos fueron revisados y pulidos por un grupo de empresarios que, junto al propio Felber, inauguraron el movimiento con la publicación del libro 'Economía del Bien Común' (Deuticke, 2010), en el que se recogen sus fundamentos, que pueden resumirse en los siguientes 20 puntos: 1. La Economía del Bien Común se basa en los valores que hacen florecer nuestras relaciones personales: confianza, cooperación, afecto, democracia, solidaridad… Innumerables estudios e investigaciones coinciden en que conseguir buenas relaciones es la mayor fuente de motivación y felicidad para los seres humanos. 2. El marco legal económico experimenta un giro radical, cambiando las coordenadas ‘Afán de lucro + Competencia’ por ‘Deseo de bienestar público + Cooperación’. Los empresarios con espíritu de cooperación son recompensados, la actitud competitiva conlleva desventajas. 3. El éxito económico no es medido primando la cantidad de dinero obtenido, sino con el Balance del Bien Común (BBC, a nivel de empresas) y el Producto del Bien Común (PBC, a nivel de sistema). El Balance del Bien Común se convierte en el balance principal de todas las empresas y cuanto más social, ecológica, democrática y solidaria sea la actividad, mejores serán los resultados alcanzados. Mejorando los resultados del Balance del Bien Común de las empresas de un país, mejorará su Producto del Bien Común. 4. Las empresas con buenos balances disfrutan de ventajas legales: tasas de impuestos reducidas, aranceles ventajosos, créditos baratos, privilegios en compra pública, concesiones de programas de investigación, etc. La entrada en el mercado es, por tanto, más favorable para productos y servicios éticos que para los que no lo sean. 5. El balance financiero es secundario, pasa de ser un fin a ser un medio que sirve para aumentar el ‘nuevo’ fin empresarial: la aportación al Bien Común. Los excedentes del balance financiero deberán utilizarse para inversiones con plusvalía social y ecológica, devolución de créditos, depósitos en reservas limitadas o bonificación a los empleados de forma restringida, así como créditos sin intereses a empresas cooperadoras. No se utilizarán los excedentes para bonificar a personas que no trabajan en la empresa, adquisición hostil de otras empresas, inversión en mercados financieros (que dejarán de existir) o aportaciones a partidos políticos. 6. Como el beneficio financiero es ahora un medio y deja de ser un fin, las empresas pueden tener y mantener su tamaño óptimo. No deben temer ser adquiridas o sentirse obligadas a crecer para ser más grandes, más fuertes o con mayores beneficios. Todas las empresas están liberadas de la presión del crecimiento o anexión. 7. Existiendo la posibilidad de aspirar sin miedo al tamaño óptimo, habrá muchas empresas pequeñas en todos los sectores. Como no tienen que crecer más, les será más fácil cooperar y practicar la solidaridad. Se pueden ayudar mutuamente con conocimientos, tecnología, encargos, personal o créditos sin interés. Serán recompensados con resultados positivos en el Balance del Bien Común. Las empresas van tejiendo una red de aprendizaje solidaria y la economía se transforma en un sistema win-win, en el que todos ganan. 8. Las diferencias de ingresos y los patrimonios serán regulados: los ingresos máximos limitados a 20 veces el salario mínimo; las propiedades no podrán exceder los 10 millones de euros; el derecho de cesión y herencia será de hasta 500.000 euros por persona, y en empresas familiares de hasta 10 millones de euros por hijo. El excedente sobre estos límites será repartido como 'dote democrático' para las siguientes generaciones: igualdad de capital inicial significa mayor igualdad de oportunidades (los márgenes exactos deberán ser definidos democráticamente en una asamblea económica). 9. En grandes empresas, a partir de cierto número de trabajadores (por ejemplo, más de 250) los derechos de decisión y propiedad pasan parcial y progresivamente a los empleados y ciudadanos. La población podrá ser representada directamente a través de 'parlamentos económicos regionales'. El gobierno no posee ningún derecho de decisión o intervención en empresas públicas. 10. Esto es igualmente válido para los bienes democráticos, la tercera categoría de propiedad junto a una mayoría de pequeños y medianos empresarios y grandes empresas de propiedad mixta. Por bienes democráticos entendemos instituciones económicas públicas en campos de enseñanza, salud, acción social, movilidad, energía o comunicación: las infraestructuras básicas. 11. Un bien democrático importante es el banco democrático. Éste sirve, como todas las empresas, al Bien Común y, como todas ellas, está controlado por la ciudadanía soberana y no por el gobierno. Sus servicios consisten en depósitos de ahorro garantizados, cuentas corrientes gratuitas, créditos de interés reducido y créditos de riesgo social. Los mercados financieros en la forma actual ya no existirán. 12. Siguiendo la propuesta de John Maynard Keynes de 1944, se establece una cooperación monetaria global en base a una unidad de cálculo ('globo' o 'terra') para el comercio internacional. A nivel local, monedas regionales pueden complementar la moneda nacional. Para protegerse de la competencia injusta, la UE se convierte en una zona de comercio justo (zona del Bien Común) con estándares armonizados o en la que las tarifas aduaneras tienen una relación con el resultado del BBC de la empresa productora. A largo plazo, la meta es una zona del Bien Común en la ONU. 13. A la Naturaleza se le concede un valor propio, por lo cual no puede transformarse en propiedad privada. Quien necesite un pedazo de tierra para vivir, agricultura o comercio, puede utilizar una superficie limitada de forma gratuita o pagando una tasa de utilización. El uso de la tierra está condicionado a criterios ecológicos y al uso concreto. Esto supondrá el final de la especulación inmobiliaria, el landgrabbing y el latifundismo. En contrapartida, se anula el impuesto sobre la propiedad de tierra. 14. El crecimiento económico deja de ser un fin, a beneficio de la reducción de la huella ecológica de personas privadas, empresas y naciones. El imperativo categórico de Kant será extendido a la dimensión ecológica. Nuestra libertad de elegir un estilo de vida determinado encuentra su fin cuando limita la libertad de otros de elegir el mismo estilo de vida o de poder llevar una vida digna. Personas y empresas serán incentivadas para medir su huella ecológica y reducirla a un nivel globalmente sostenible y justo. 15. El horario de trabajo retribuido se verá reducido escalonadamente hacia la marca, consensuada por mayoría, de 25-30 horas semanales. De este modo queda tiempo libre para otras tres áreas de trabajo de gran importancia: relaciones y cuidados (niños, enfermos, ancianos), crecimiento personal (desarrollo de la personalidad, arte, ocio) y actividades políticas y públicas. 16. Cada décimo año en la profesión es un 'año sabático' que será financiado a través de un salario mínimo sin compromisos. Las personas pueden hacer en este tiempo lo que quieran. Esta medida descarga el mercado de trabajo y rebaja en un 10% la tasa de desempleo en la Comunidad Europea. 17. La democracia representativa será completada por la democracia directa y la democracia participativa. La ciudadanía soberana deberá poder controlar y corregir su representación, decretar leyes por sí misma, modificar constituciones y gestionar las infraestructuras de abastecimiento (ferrocarril, correos, bancos, etc). En una democracia real, los intereses de los representantes y los de la ciudadanía soberana son idénticos. Requisito fundamental para ello es un Derecho General de colaboración y control por parte de la ciudadanía soberana. 18. Todos los puntos angulares deberán madurarse a través de discusiones intensas en un amplio proceso de bases, antes de que se conviertan en leyes elaboradas por una asamblea económica directamente elegida; su resultado se votará democráticamente por la ciudadanía soberana. Lo que sea aceptado se introducirá en la constitución y sólo podrá volverse a cambiar con el respaldo de la ciudadanía. Aparte de la Asamblea Económica del Bien Común, habrá otras convenciones para profundizar en la democracia: convención para la educación, convención para los medios de comunicación y convención para la creación de bienes democráticos. 19. Para afianzar en los niños los valores de la Economía del Bien Común y proporcionarles herramientas para poderlos practicar se introducirán las siguientes materias en los programas educativos: emocionología, ética, comunicación, educación democrática y experiencia de la Naturaleza. 20. Debido a que en la Economía del Bien Común el éxito empresarial tiene un significado muy diferente al que actualmente posee, deberán ser establecidas otras formas de gestión: los individuos más responsables y competentes, los más empáticos y sensibles, los que se revelen como personas que piensan y sienten de forma ecológica y social, serán los elegidos, convirtiéndose en solicitados modelos.The Common Welfare Economy is an economic system based on values that favour social welfare. These values are already covered in the large majority of national constitutions and guaranteed by law (justice, equal opportunities, etc) so really what is actually being proposed is just putting them into practice. It is a real alternative (many companies have been following its principles since it was created in 2010) and a force for social, economic and political change. According to a study by the Bertelsmann Foundation, 80% of Germans and 90% of Austrians expect a new economic order to appear. The economist and university professor Christian Felber, interviewed in the video, developed an alternative to current systems in his book 'New values ​​for the economy' (Deuticke, 2008), in order to escape the sterile dichotomy which holds that 'who is against Capitalism, is for Communism' and offer a specific and viable system for the future. Subsequently, these approaches were reviewed and refined by a group of entrepreneurs who, along with Felber himself inaugurated the movement with the publication of the book 'Economics for the Common Welfare (Deuticke, 2010), which reflects its founding principles, and which can be summed up by the following 20 points: 1. The Economy of the Common Welfare is based on values ​​that make our personal relationships thrive: trust, cooperation, affection, democracy, solidarity... Numerous studies and research concur that achieving satisfying relationships is the main source of motivation and happiness in human beings. 2. The economic legal framework undergoes a radical shift, changing the equation 'Profit + Competition' to 'Desire for public welfare + Cooperation'. Entrepreneurs with a spirit of cooperation are rewarded, and competitive behaviour is penalised. 3. Economic success is not measured by prioritizing the amount of money obtained, but with the Common Welfare Balance Sheet (CWBS, on a company level) and the Common Welfare Product (CWP, on a system level). The Common Good Balance becomes the principal balance of all companies and the more social, ecological, democratic and committed the activity, the better the results. Improving the results of the Common Welfare Balance Sheet of a country’s companies improves their Common Welfare Product. 4. Companies with healthy Common Welfare Balance Sheets enjoy legal advantages: reduced tax rates, advantageous tariffs, cheap loans, privileges in public procurement, concessions in research programs, etc. The entry into the market is therefore more favourable for ethical products and services than for those are not. 5. The balance sheet is secondary, changing from an end in itself into the way to increase the 'new' business purpose: contribution to the Common Welfare. Balance surpluses should be used to finance investments with social and ecological gains, loan payback, deposits in limited reserves or limited bonuses to employees, as well as interest free loans for cooperating companies. 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This is equally true for the democratic commons, the third property category together with a majority of small and medium businesses and large mixed ownership firms. For democratic commons we understand public institutions in the fields of education, health, social welfare, transport, energy and communication: society’s basic infrastructures. 11. A major democratic commons is the democratic bank. It serves, like all companies, the Common Welfare and, like all of them, is controlled by the people and not by the government. Its services include guaranteed savings deposits, free checking accounts, reduced interest loans and social risk loans. Financial markets will no longer exist as we now know them. 12. Based on John Maynard Keynes’ proposal in 1944, a global monetary cooperation is established based on a unit of calculation (‘Globo' or 'Terra') for international trade. Locally, regional currencies can complement the national currency. To protect against unfair competition, the EU becomes a fair trade zone (Common Welfare Area) with harmonized standards or where customs duties are linked to with the CGBS of the producing company. A long–term goal is a Common Welfare Area in the United Nations. 13. Nature is given its own value, and cannot be turned into private property. When somebody needs a piece of land to live, to cultivate or for business, they are given a limited amount for free or paying a usage fee. The use of the land is conditioned by ecological criteria and limited to its specific use. This will end building speculation, land-grabbing and large–scale individual land ownership. In consequence, taxation on land ownership will be eliminated. 14. Economic growth ceases to be an end in itself, improving the ecological footprint of people, companies and nations. Kant’s catagorical imperitive will be extended to the environmental dimension. Our freedom of to choose a specific lifestyle will be limited when it in itself limits the freedom of others to choose the same lifestyle or to live in dignity. People and companies will be encouraged to measure their ecological footprint and reduce it to a sustainable and fair global level. 15. The working week will be gradually reduced towards the figure (agreed upon by the majority) of 25–30 hours per week. Therefore there will be free time for other areas of highly important work: relationships, caregiving (of children, the sick and the elderly), personal growth (self–improvement, the arts, leisure activities) and political and public activity. 16. Every tenth year will be taken as a sabbatical that will be financed by a minimum wage with no obligations attached. People can do whatever they wish in this period. This measure will reduce the burden on the labour market and make European Community unemployment levels fall by 10%. 17. Representative democracy will be complemented by direct participatory democracy. The people must be able to control and correct their own representation, enact laws themselves, amend constitutions and manage supply infrastructures (railways, post office system, banks, etc). In a real democracy, the interests of the people and its representatives are identical. A basic requirement for this is for the people to have the freedom of collaboration and control. 18. All major points must mature through intense discussions on a broad popular base before becoming laws made by an directly elected economic assembly: the outcome will be voted democratically by the people. What is accepted will be introduced in the constitution and can only be modified once again by the people’s will. 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