13/10/2014

We are all in the same boat

Zygmunt Bauman is a sociologist and philosopher of Polish origin, best known for his creation and development of the concept of ‘liquid modernity’. Thinker, essayist and professor of universities worldwide, has built a large package of knowledge, to issues such as modernity and postmodernity, social classes, hermeneutics, social engineering, holocaust or new poverty. Author of numerous books of great academic and social impact as ‘Liquid times or ‘Modernity and the Holocaust’, among many others, is considered one of the most important sociologists of the XX century.

Other concepts such as ‘gardening society’ are present in his work and lead to reflection about how bureaucratic, political and social apparatus turns to social engineering —design and configure the power to society: who fits and who does not, to whom it is a benefit and who does not… all that relates to bureaucratic and legal aspects— to ends that make it work as a garden: the gardener —the State— can give you the look and color to the garden you want, and the dangers that this posed and the immense consequences that can have social and humanitarian level are the main thesis of ‘Modernity and the Holocaust’ and part of ‘Wasted lives’.

In this excerpt from the interview made by Fernando Schüller and Mário Mazzilly for the Brazilian project Fronteiras do Pensamento, Bauman reflects on the social condition of the world in the XX and early XXI centuries. A profound speech, full of knowledge and social and political criticism, basting through his own idea, changing the strength of the liquidity in the postmodern era and what supposed to humanity.

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El economista y profesor universitario Christian Felber, entrevistado en el vídeo, desarrolló una alternativa a los sistemas actuales en su libro 'Nuevos valores para la economía' (Deuticke, 2008), con el fin de escapar de la estéril dicotomía que sostiene que 'quien está contra el Capitalismo, está con el Comunismo' y ofrecer un camino concreto y viable para el futuro. Posteriormente esos planteamientos fueron revisados y pulidos por un grupo de empresarios que, junto al propio Felber, inauguraron el movimiento con la publicación del libro 'Economía del Bien Común' (Deuticke, 2010), en el que se recogen sus fundamentos, que pueden resumirse en los siguientes 20 puntos: 1. La Economía del Bien Común se basa en los valores que hacen florecer nuestras relaciones personales: confianza, cooperación, afecto, democracia, solidaridad… Innumerables estudios e investigaciones coinciden en que conseguir buenas relaciones es la mayor fuente de motivación y felicidad para los seres humanos. 2. El marco legal económico experimenta un giro radical, cambiando las coordenadas ‘Afán de lucro + Competencia’ por ‘Deseo de bienestar público + Cooperación’. Los empresarios con espíritu de cooperación son recompensados, la actitud competitiva conlleva desventajas. 3. El éxito económico no es medido primando la cantidad de dinero obtenido, sino con el Balance del Bien Común (BBC, a nivel de empresas) y el Producto del Bien Común (PBC, a nivel de sistema). El Balance del Bien Común se convierte en el balance principal de todas las empresas y cuanto más social, ecológica, democrática y solidaria sea la actividad, mejores serán los resultados alcanzados. Mejorando los resultados del Balance del Bien Común de las empresas de un país, mejorará su Producto del Bien Común. 4. Las empresas con buenos balances disfrutan de ventajas legales: tasas de impuestos reducidas, aranceles ventajosos, créditos baratos, privilegios en compra pública, concesiones de programas de investigación, etc. La entrada en el mercado es, por tanto, más favorable para productos y servicios éticos que para los que no lo sean. 5. El balance financiero es secundario, pasa de ser un fin a ser un medio que sirve para aumentar el ‘nuevo’ fin empresarial: la aportación al Bien Común. Los excedentes del balance financiero deberán utilizarse para inversiones con plusvalía social y ecológica, devolución de créditos, depósitos en reservas limitadas o bonificación a los empleados de forma restringida, así como créditos sin intereses a empresas cooperadoras. No se utilizarán los excedentes para bonificar a personas que no trabajan en la empresa, adquisición hostil de otras empresas, inversión en mercados financieros (que dejarán de existir) o aportaciones a partidos políticos. 6. Como el beneficio financiero es ahora un medio y deja de ser un fin, las empresas pueden tener y mantener su tamaño óptimo. No deben temer ser adquiridas o sentirse obligadas a crecer para ser más grandes, más fuertes o con mayores beneficios. Todas las empresas están liberadas de la presión del crecimiento o anexión. 7. Existiendo la posibilidad de aspirar sin miedo al tamaño óptimo, habrá muchas empresas pequeñas en todos los sectores. Como no tienen que crecer más, les será más fácil cooperar y practicar la solidaridad. Se pueden ayudar mutuamente con conocimientos, tecnología, encargos, personal o créditos sin interés. Serán recompensados con resultados positivos en el Balance del Bien Común. Las empresas van tejiendo una red de aprendizaje solidaria y la economía se transforma en un sistema win-win, en el que todos ganan. 8. Las diferencias de ingresos y los patrimonios serán regulados: los ingresos máximos limitados a 20 veces el salario mínimo; las propiedades no podrán exceder los 10 millones de euros; el derecho de cesión y herencia será de hasta 500.000 euros por persona, y en empresas familiares de hasta 10 millones de euros por hijo. El excedente sobre estos límites será repartido como 'dote democrático' para las siguientes generaciones: igualdad de capital inicial significa mayor igualdad de oportunidades (los márgenes exactos deberán ser definidos democráticamente en una asamblea económica). 9. En grandes empresas, a partir de cierto número de trabajadores (por ejemplo, más de 250) los derechos de decisión y propiedad pasan parcial y progresivamente a los empleados y ciudadanos. La población podrá ser representada directamente a través de 'parlamentos económicos regionales'. El gobierno no posee ningún derecho de decisión o intervención en empresas públicas. 10. Esto es igualmente válido para los bienes democráticos, la tercera categoría de propiedad junto a una mayoría de pequeños y medianos empresarios y grandes empresas de propiedad mixta. Por bienes democráticos entendemos instituciones económicas públicas en campos de enseñanza, salud, acción social, movilidad, energía o comunicación: las infraestructuras básicas. 11. Un bien democrático importante es el banco democrático. Éste sirve, como todas las empresas, al Bien Común y, como todas ellas, está controlado por la ciudadanía soberana y no por el gobierno. Sus servicios consisten en depósitos de ahorro garantizados, cuentas corrientes gratuitas, créditos de interés reducido y créditos de riesgo social. Los mercados financieros en la forma actual ya no existirán. 12. Siguiendo la propuesta de John Maynard Keynes de 1944, se establece una cooperación monetaria global en base a una unidad de cálculo ('globo' o 'terra') para el comercio internacional. A nivel local, monedas regionales pueden complementar la moneda nacional. Para protegerse de la competencia injusta, la UE se convierte en una zona de comercio justo (zona del Bien Común) con estándares armonizados o en la que las tarifas aduaneras tienen una relación con el resultado del BBC de la empresa productora. A largo plazo, la meta es una zona del Bien Común en la ONU. 13. A la Naturaleza se le concede un valor propio, por lo cual no puede transformarse en propiedad privada. Quien necesite un pedazo de tierra para vivir, agricultura o comercio, puede utilizar una superficie limitada de forma gratuita o pagando una tasa de utilización. El uso de la tierra está condicionado a criterios ecológicos y al uso concreto. Esto supondrá el final de la especulación inmobiliaria, el landgrabbing y el latifundismo. En contrapartida, se anula el impuesto sobre la propiedad de tierra. 14. El crecimiento económico deja de ser un fin, a beneficio de la reducción de la huella ecológica de personas privadas, empresas y naciones. El imperativo categórico de Kant será extendido a la dimensión ecológica. Nuestra libertad de elegir un estilo de vida determinado encuentra su fin cuando limita la libertad de otros de elegir el mismo estilo de vida o de poder llevar una vida digna. Personas y empresas serán incentivadas para medir su huella ecológica y reducirla a un nivel globalmente sostenible y justo. 15. El horario de trabajo retribuido se verá reducido escalonadamente hacia la marca, consensuada por mayoría, de 25-30 horas semanales. De este modo queda tiempo libre para otras tres áreas de trabajo de gran importancia: relaciones y cuidados (niños, enfermos, ancianos), crecimiento personal (desarrollo de la personalidad, arte, ocio) y actividades políticas y públicas. 16. Cada décimo año en la profesión es un 'año sabático' que será financiado a través de un salario mínimo sin compromisos. Las personas pueden hacer en este tiempo lo que quieran. Esta medida descarga el mercado de trabajo y rebaja en un 10% la tasa de desempleo en la Comunidad Europea. 17. La democracia representativa será completada por la democracia directa y la democracia participativa. La ciudadanía soberana deberá poder controlar y corregir su representación, decretar leyes por sí misma, modificar constituciones y gestionar las infraestructuras de abastecimiento (ferrocarril, correos, bancos, etc). En una democracia real, los intereses de los representantes y los de la ciudadanía soberana son idénticos. Requisito fundamental para ello es un Derecho General de colaboración y control por parte de la ciudadanía soberana. 18. Todos los puntos angulares deberán madurarse a través de discusiones intensas en un amplio proceso de bases, antes de que se conviertan en leyes elaboradas por una asamblea económica directamente elegida; su resultado se votará democráticamente por la ciudadanía soberana. Lo que sea aceptado se introducirá en la constitución y sólo podrá volverse a cambiar con el respaldo de la ciudadanía. Aparte de la Asamblea Económica del Bien Común, habrá otras convenciones para profundizar en la democracia: convención para la educación, convención para los medios de comunicación y convención para la creación de bienes democráticos. 19. Para afianzar en los niños los valores de la Economía del Bien Común y proporcionarles herramientas para poderlos practicar se introducirán las siguientes materias en los programas educativos: emocionología, ética, comunicación, educación democrática y experiencia de la Naturaleza. 20. Debido a que en la Economía del Bien Común el éxito empresarial tiene un significado muy diferente al que actualmente posee, deberán ser establecidas otras formas de gestión: los individuos más responsables y competentes, los más empáticos y sensibles, los que se revelen como personas que piensan y sienten de forma ecológica y social, serán los elegidos, convirtiéndose en solicitados modelos.The Common Welfare Economy is an economic system based on values that favour social welfare. These values are already covered in the large majority of national constitutions and guaranteed by law (justice, equal opportunities, etc) so really what is actually being proposed is just putting them into practice. It is a real alternative (many companies have been following its principles since it was created in 2010) and a force for social, economic and political change. According to a study by the Bertelsmann Foundation, 80% of Germans and 90% of Austrians expect a new economic order to appear. The economist and university professor Christian Felber, interviewed in the video, developed an alternative to current systems in his book 'New values ​​for the economy' (Deuticke, 2008), in order to escape the sterile dichotomy which holds that 'who is against Capitalism, is for Communism' and offer a specific and viable system for the future. Subsequently, these approaches were reviewed and refined by a group of entrepreneurs who, along with Felber himself inaugurated the movement with the publication of the book 'Economics for the Common Welfare (Deuticke, 2010), which reflects its founding principles, and which can be summed up by the following 20 points: 1. The Economy of the Common Welfare is based on values ​​that make our personal relationships thrive: trust, cooperation, affection, democracy, solidarity... Numerous studies and research concur that achieving satisfying relationships is the main source of motivation and happiness in human beings. 2. The economic legal framework undergoes a radical shift, changing the equation 'Profit + Competition' to 'Desire for public welfare + Cooperation'. Entrepreneurs with a spirit of cooperation are rewarded, and competitive behaviour is penalised. 3. Economic success is not measured by prioritizing the amount of money obtained, but with the Common Welfare Balance Sheet (CWBS, on a company level) and the Common Welfare Product (CWP, on a system level). The Common Good Balance becomes the principal balance of all companies and the more social, ecological, democratic and committed the activity, the better the results. Improving the results of the Common Welfare Balance Sheet of a country’s companies improves their Common Welfare Product. 4. Companies with healthy Common Welfare Balance Sheets enjoy legal advantages: reduced tax rates, advantageous tariffs, cheap loans, privileges in public procurement, concessions in research programs, etc. The entry into the market is therefore more favourable for ethical products and services than for those are not. 5. The balance sheet is secondary, changing from an end in itself into the way to increase the 'new' business purpose: contribution to the Common Welfare. Balance surpluses should be used to finance investments with social and ecological gains, loan payback, deposits in limited reserves or limited bonuses to employees, as well as interest free loans for cooperating companies. No surplus will be used as bonuses for people who do not work in the company, for hostile takeovers of other firms, investment in financial markets (which will cease to exist) or contributions to political parties. 6. As financial gain is now a means and not an end, companies can have and maintain their own optimum size. They do not need to be afraid of takeovers or feel forced to grow to be bigger, stronger or show greater profits. All companies are freed from the pressure of the growth or buy–outs. 7. With companies being able to grow to their optimum size without fear, there will be many small businesses in all sectors. With no pressure to grow, it will be easier for them to cooperate together. They can help each other with knowledge, technology, commissions, staff or interest–free loans. They will be rewarded with positive results in the Common Welfare Balance Sheet. Companies create a disinterested learning community and the economy becomes a win–win system. 8. Differences in income and assets will be regulated: the maximum income limited to 20 times the minimum wage; properties may not exceed a 10 million euro value; the right of transfer and inheritance will be up to €500,000 per person, and up to 10 million euros per child in family businesses. Any surplus generated beyond these limits will be distributed as 'democratic endowment' for future generations: equality in the initial capital means greater equality of opportunity (the exact margins must be defined democratically in an economic assembly). 9. In large companies, over a certain number of workers (e.g., over 250) the rights of decision and ownership move over partially and gradually to employees and citizens. The population can be represented directly through 'regional economic parliaments'. The government has no right to intervene or make decisions in public companies. 10. This is equally true for the democratic commons, the third property category together with a majority of small and medium businesses and large mixed ownership firms. For democratic commons we understand public institutions in the fields of education, health, social welfare, transport, energy and communication: society’s basic infrastructures. 11. A major democratic commons is the democratic bank. It serves, like all companies, the Common Welfare and, like all of them, is controlled by the people and not by the government. Its services include guaranteed savings deposits, free checking accounts, reduced interest loans and social risk loans. Financial markets will no longer exist as we now know them. 12. Based on John Maynard Keynes’ proposal in 1944, a global monetary cooperation is established based on a unit of calculation (‘Globo' or 'Terra') for international trade. Locally, regional currencies can complement the national currency. To protect against unfair competition, the EU becomes a fair trade zone (Common Welfare Area) with harmonized standards or where customs duties are linked to with the CGBS of the producing company. A long–term goal is a Common Welfare Area in the United Nations. 13. Nature is given its own value, and cannot be turned into private property. When somebody needs a piece of land to live, to cultivate or for business, they are given a limited amount for free or paying a usage fee. The use of the land is conditioned by ecological criteria and limited to its specific use. This will end building speculation, land-grabbing and large–scale individual land ownership. In consequence, taxation on land ownership will be eliminated. 14. Economic growth ceases to be an end in itself, improving the ecological footprint of people, companies and nations. Kant’s catagorical imperitive will be extended to the environmental dimension. Our freedom of to choose a specific lifestyle will be limited when it in itself limits the freedom of others to choose the same lifestyle or to live in dignity. People and companies will be encouraged to measure their ecological footprint and reduce it to a sustainable and fair global level. 15. The working week will be gradually reduced towards the figure (agreed upon by the majority) of 25–30 hours per week. Therefore there will be free time for other areas of highly important work: relationships, caregiving (of children, the sick and the elderly), personal growth (self–improvement, the arts, leisure activities) and political and public activity. 16. Every tenth year will be taken as a sabbatical that will be financed by a minimum wage with no obligations attached. People can do whatever they wish in this period. This measure will reduce the burden on the labour market and make European Community unemployment levels fall by 10%. 17. Representative democracy will be complemented by direct participatory democracy. The people must be able to control and correct their own representation, enact laws themselves, amend constitutions and manage supply infrastructures (railways, post office system, banks, etc). In a real democracy, the interests of the people and its representatives are identical. A basic requirement for this is for the people to have the freedom of collaboration and control. 18. All major points must mature through intense discussions on a broad popular base before becoming laws made by an directly elected economic assembly: the outcome will be voted democratically by the people. What is accepted will be introduced in the constitution and can only be modified once again by the people’s will. Apart from the Economic Assembly of the Common Welfare, there will be other assemblies to study democracy in depth: a education convention, a communication media convention and a convention for the creation of democratic goods. 19. To establish in children the values ​​of the Economy of the Common Welfare and provide them with tools so that they can learn, the following subjects will be introduced in educational programs: emotionology, ethics, communication, democratic education and the experience of nature. 20. Given that in the Common Welfare Economy the concept of business success means something quite different to its present day meaning, other forms of management shall be established: those individuals most responsible and competent, the most empathetic and sensitive, those who think and feel in an ecological and social manner, will be in higher demand and will become role model for society." 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La comunicación ha permitido un mundo súper conectado acelerando cambios económicos y sociales con una rapidez hasta hace poco inimaginable. La era que vivimos es la del acceso universal, formamos parte de una consciencia global donde la información es inmediata sin barreras tecnológicas o geográficas. Philip K Dick, Asimov  o Stanislav Lem no pudieron imaginar un mundo donde el saber de mil Alejandrías estuviera almacenado en un espacio etéreo llamado nube y accesible a golpe de click, donde quieras, cuando quieras, lo que quieras. Julio Verne no pudo imaginar comunidades formadas por millones de individuos, siglos de cultura en la palma de la mano, toda la historia en gran cinemascope a través de unas simples gafas, un mundo donde autor y espectador se funden, se confunden, se intercambian hasta formar una sola entidad. 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Repartidores de periódicos a principios del siglo XX —Imagen Unknown Author
Los principales grupos periodísticos diseñaron un lucrativo modelo de negocio basado en tres fuentes de ingreso: la venta de contenidos, la publicidad y las promociones. Pero, aunque eran los contenidos el reclamo de las otras dos, fue ésta la partida que sacaron de la cuenta de resultados, reduciendo el precio, menguando el valor. Cuando el negocio promocional se agotó y la crisis hundió la inversión publicitaria a la mitad, los contenidos no valían nada, aspecto bastante paradójico, pues son consumidos por millones de internautas y cuestan mucho de elaborar. Hace rato que el precipicio es visible para el repartidor de periódicos, hace tiempo que sabe que tiene que virar hacia nuevos horizontes, con modelos de negocio más sostenibles. Pero hace tiempo que el repartidor cambió la bicicleta por un camión de 16 ruedas y 20 toneladas. Y maniobrar ese trasto no es nada sencillo. La industria que más ha evolucionado, la única que ha evolucionado, es la industria de la comunicación, pero esa evolución conlleva cambios dramáticos en el modelo de negocio de los agentes que participan, en su estructura y en la forma en que se relacionan con su audiencia. Se levantarán murallas de pago, y caerán castillos, se unirán familias y se fusionarán imperios. Se derramará sangre, ya hay mucha sangre en el campo de batalla, demasiada, pero también habrá riqueza, porque hablamos de un mercado de 7000 millones de consumidores, y el premio será para aquellos que mejor sepan gestionar  la incertidumbre y monetizar sus contenidos. Sacar partido de un bien tan preciado como es la información.The industry that has evolved the most and the only one that has really evolved is the communication industry; mobile devices, social media, internet and broadband. Communication has allowed a super connected world, accelerating social and economic changes with a speed unimaginable until recently. We are living the age of universal access. We are part of a global consciousness where information is immediate without technological or geographical barriers. Philip K Dick, Asimov or Stanislav Lem could not have expected a world where thousands of books were stored in an ethereal space called the cloud and accessible with a simple click where you want, when you want, what you want. Jules Verne did not imagined about communities formed by million people, centuries of culture in the palm of your hand, the whole story in great cinemascope through some simple glasses, a world where author and spectator merge, become confused and they are exchanged until it forms a single entity. And in this transformational world, which rotates faster and spins differently, the paperboy continues pedaling downhill without brakes, straight into the abysm where things have no longer reason to be. The main Spanish newspapers have gone from an average of 200 thousand readers who paid one euro and a half each day to six million who do not pay a penny. It has gone from two hundred thousand readers and two thousand employees structure to six million readers and half of the workforce, from billing 500 million annually to strive to meet the 300 million. From leading politician’s paths to ask them help to survive. And the paperboy is precipitated downhill, faster and faster. W_thepaperboy2
Paperboys in the early XXth Century —Image Unknown Author
The main newspapers groups designed a lucrative business model based on three sources of income; content sale, advertising and promotions. But, even if the contents were the claim of the other two, this was the heading removed from the income statement, reducing the price and diminishing the value. When the promotional business was sold out and the crisis sank advertising investment to half, the contents were worthless. This is somewhat paradoxical as contents are consumed by millions of internet users and cost a lot to develop. This cliff has been visible to the paperboy since long, and he was warned to have to turn to new horizons with more sustainable business models. The paperboy changed the bicycle for a 16 wheel truck and 20 tons long time ago. But the problem is maneuvering that thing is not an easy task. The industry that has evolved the most and the only one that has really evolved is the communication industry, but evolution involves dramatic changes in the business model of the agents participating, in its structure and in the way they relate to their audience. Pay walls will rise and castles will fall, families will join and empires will merge. Blood will spill, there is already a lot of blood in the battlefield, too much, but there will be wealth because we talk about a market of 7000 million consumers, and the prize will be for those who are best able to manage uncertainty and monetize their content. Take advantage of something as precious as information." ["post_title"]=> string(106) "El repartidor de periódicos está en peligroThe paperboy is in danger" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(25) "the-paperboy-is-in-danger" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2020-03-09 15:50:17" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2020-03-09 14:50:17" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(29) "http://whatonline.org/?p=5611" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } }