25/11/2013

Imposible sin fe

La fe es la confianza o creencia en algo o alguien. Puede definirse como la aceptación de un enunciado realizado por alguien con determinada autoridad, conocimiento o experiencia, o bien como la suposición de que algo reflexionado por uno mismo es correcto aunque falten pruebas para llegar a una certeza sobre ello. La fe y la confianza van de la mano, y las causas por las cuales las personas se convencen de la veracidad de algo aceptándolo por fe dependen de los principios filosóficos en los que se confía y de otros aspectos de tipo emocional o cultural.

‘Ainda dá tempo’ —Aún hay tiempo— es un proyecto de Colisão Filmes que pretende mostrar que, para conseguir un cambio, antes es necesario creer que es posible. El mundo es de todos y necesita de nuestra fe y optimismo para que el deseo de cambio se transforme en un cambio real, y eso precisa de una transformación interna: cambiando la manera de pensar cambiamos el modo de actuar, y actuando se cambia el mundo.

Artículos relacionados
901
1
array(2) { [0]=> int(901) [1]=> int(1) }
array(4) { [0]=> object(WP_Post)#7047 (24) { ["ID"]=> int(2718) ["post_author"]=> string(4) "2049" ["post_date"]=> string(19) "2012-06-25 00:03:11" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2012-06-24 22:03:11" ["post_content"]=> string(2007) "'Es necesario recuperar la espiritualidad, pero no centrada en templos e iglesias, sino en lo esencial: el vínculo con las generaciones futuras y con la vida'. Doctora en filosofía, Begoña Román obtuvo el premio extraordinario de licenciatura y de doctorado en la Universidad de Barcelona. De 1996 al 2007 dirigió la Cátedra de Ética de la Universidad Ramon Llull. Actualmente es profesora en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona y miembro del grupo consolidado de investigación de la Generalitat de Catalunya 'Ética y Filosofía Contemporánea'. Es además vocal del Comité de Bioética de Catalunya, miembro de los comités de bioética de los hospitales San Rafael y Moisés Broggi, y miembro de la comisión de seguimiento del código ético de la Federación Catalana de ONGs por el Desarrollo. Su ámbito de especialización es la ética aplicada a entornos profesionales y organizativos, tema sobre el que ha coordinado y escrito diversos libros y artículos.'It is necessary to recover the spirituality, but not focused on temples and churches, but in essence: the link with future generations and life'. PhD in philosophy, Begoña Román received the special undergraduate award and doctorate at the University of Barcelona. From 1996 to 2007 she directed the Chair of Ethics at the University Ramon Llull. She currently teaches at the Faculty of Philosophy at the University of Barcelona and is a member of the consolidated group research of the Generalitat de Catalonia 'Ethics and Contemporary Philosophy'. She is also a member of the Bioethics Committee of Catalonia, a member of the bioethics committees of hospitals Moisés Broggi and San Rafael, and a member of the monitoring committee of the ethical code of the Catalan Federation of NGOs for Development. Her area of expertise is ethics applied to professional and organizational environments, an issue about she has coordinated and written several books and articles. " ["post_title"]=> string(116) "WHAT ABOUT: El futuro por Begoña RománWHAT ABOUT: The future by Begoña Román" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(37) "what-about-the-future-by-begona-roman" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-05-05 17:59:49" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-05-05 15:59:49" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(29) "http://whatonline.org/?p=2718" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#7037 (24) { ["ID"]=> int(7304) ["post_author"]=> string(4) "2049" ["post_date"]=> string(19) "2016-01-14 13:28:32" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2016-01-14 12:28:32" ["post_content"]=> string(3127) "¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Tiene un sentido la vida? Estas son preguntas existenciales, forman parte de lo que supone existir como ser humano. Sin embargo actualmente, con el declive de la religión y la consiguiente diversificación de qués y porqués —tantos como personas y visiones del mundo—, sus respuestas parecen más complejas que nunca y aparecen como conflictivas, y por tanto como posibles fuentes de infelicidad. Este vídeo de The School of Life, plataforma de difusión del conocimiento para el desarrollo de las emociones y el bienestar psicológico y social de las personas, nos propone un recorrido rápido, divertido y muy didáctico para contestar a todas estas preguntas, basado en el cómo y no en el qué. ¿Cómo podemos dotar a nuestra vida de sentido? En términos absolutos y científicos el sentido es la reproducción de la especie, pero eso ni se acerca a satisfacer estos interrogantes, propios de la posmodernidad y de la situación derivada de tener nuestras necesidades básicas cubiertas. Los seres humanos somos los únicos seres vivos de la Tierra que podemos pensar ideas sobre las ideas, ideas de las ideas, metaideas. Desenredemos este ovillo: nuestras ideas existenciales no tienen respuestas absolutas y para nuestra felicidad no hay fórmula que exista. ¿Cómo damos entonces sentido a nuestra vida? ¿Cuál es la clave de esta metaidea? En este documento encontramos uno de los secretos, no nos da una respuesta pero sí herramientas para hacer, por lo menos, que la percepción del sentido de nuestra existencia y nuestra existencia en sí misma sea algo más feliz. Una pista: ¡No estamos solos! What is the meaning of life? The life have one sense? These are existential questions, form part of what is be a human. However, now, with the decline of religion and the consequent diversification of whats, whys and where we go (how many people and their worldviews) seem more complex than ever, and shows like a conflict, and therefore as potential sources of unhappiness. This video made by School of life, platform for dissemination of knowledge for the development of emotions and psychological and social well-being of people, proposes a fast, fun and very educational tour to answer all these questions, based on how and not why. How can we give our lives meaning? In absolute terms and scientists, the meaning is the reproduction of the species, but that, don't satisfy these questions, typical of postmodernism and the situation resulting from having our basic needs. Human beings are the only creatures on earth that we can create ideas about ideas (ideas of ideas), 'metaideas'. Untangling this ball: our existential ideas have no absolute answers to our happiness and no formula exists for this. How then give meaning to our lives, what is the key to this 'metaidea'? In this video we find one of the secrets, it does not give us an answer but tools to make, at least, that the perception of the meaning of our existence and our existence itself be something happier. Hint: We are not alone!" ["post_title"]=> string(66) "Vida y sentidoLife and meaning" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(16) "life-and-meaning" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-05-19 12:54:51" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-05-19 10:54:51" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(29) "http://whatonline.org/?p=7304" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [2]=> object(WP_Post)#7049 (24) { ["ID"]=> int(9555) ["post_author"]=> string(4) "2056" ["post_date"]=> string(19) "2021-04-05 02:21:57" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-04-05 00:21:57" ["post_content"]=> string(26217) "

Fue Cicerón quien dijo que vivir sin amigos no es vivir y es que da igual las riquezas o el poder que poseamos, lo guapos que seamos; todos, si algo necesitamos en nuestra vida son los amigos. O dicho quizás de otro modo, sin amigos ¿quién querría vivir?

Aristóteles dedica los libros VIII y IX de su 'Ética a Nicómaco' a estudiar de forma profunda la amistad y es él quien establece de entrada dos tipos de amistades, la perfecta y la imperfecta, que se han impuesto en el pensamiento universal sin apenas réplicas.

Keith (desenfocado) y Mick (enfocado) en Nueva York en 1978 —Imagen Michael Putland

Una amistad imperfecta es aquella que se mueve por el interés o por el placer, según el filósofo griego. Y es imperfecta precisamente porque depende de algún elemento exterior a la relación para tener éxito. Distinguía entre la imperfecta por utilidad y por placer.

Pensemos un poco más en concreto en este tipo de relación imperfecta por utilidad. Necesita de beneficio, de provecho individual, algo muy alejado de lo que normalmente entendemos por amistad verdadera. Si existe un interés ajeno al del propio amigo, este, ¿no se está convirtiendo en un medio en sí mismo para que nosotros alcancemos un fin?. '[…] los que quieren por interés no se quieren por sí mismos, sino en la medida en que pueden obtener algún bien unos de otros' escribe Aristóteles.

Existe otro tipo de amistad imperfecta basada en el placer. Se trata esta de una amistad no necesariamente basada en el egoísmo, sino en la analogía, el placer de hacer algo en común, por gustos y favores mutuos. Este tipo de amistad la encontramos en la juventud. ¿Quién no recuerda ese amigo o amiga con el que salíamos de marcha cada sábado, al que le confiábamos todos nuestros secretos durante una noche de excesos? Esa intensidad, esa confianza ciega, ese gozo continuo se daba principalmente en la adolescencia y la juventud, momento en el que éramos capaces de sentir conexión cósmica con las personas. Estas amistades basadas en el placer acababan tan rápidamente como cambiaban nuestros gustos, cuando dejábamos de sentirnos cercanos en nuestros contentamientos con la otra persona.

Para el discípulo de Platón, la amistad perfecta no estaba basada en el interés o la utilidad, sino que se trata de una virtud unida a la felicidad de vivir en comunidad. Vivir en comunidad requiere convivencia y la convivencia sin amistad no puede ser plena. Por lo tanto, un hombre sin amistades no puede ser feliz. Aristóteles utiliza el término virtud como una disposición voluntaria adquirida, que consiste en un término medio entre dos extremos malos, el uno por defecto y el otro por exceso. La virtud tiene una proveniencia intelectual que une el conocimiento y la acción.

Según Aristóteles uno no puede tener un amigo del que no se fía, y confianza viene del latín fides, que significa ‘fe’ —Imagen busto de Aristóteles en el Palazzo Altemps de Roma

Ya hemos hecho el repaso de los tres tipos de amistad según Aristóteles, pero, ¿hemos de quedarnos en la categorización de la amistad o lo que en realidad más puede interesarnos es saber qué criterios hemos de seguir para definir a alguien como amigo? Particularmente, te confesaré, lector, que esta que escribe está más interesada en lo segundo y trataré de explicarme. Cualquier tipo de amistad nos sirve en un momento u otro como refugio para el alma. Puede ser que se trate de puro interés, de gustos comunes o que nos guíe el amor puro, pero, ¿cuándo alguien es un amigo y cuándo no pasa de conocido?

Me gustaría en este punto contraponer dos pensamientos, uno del mundo antiguo, masculino, sistemático, el de Aristóteles, con otro del siglo XX, femenino y de formación marxista: Simone Weil. Dos figuras máximas —recomiendo mucho la lectura de los ensayos de la filósofa francesa— que, analizando un concepto universal, entran en conflicto intelectual, a veces con pensamientos completamente opuestos. Dos expertos en la amistad que nos harán pensar, dudar y desarrollar conceptos más elaborados en nuestras cabecitas dormidas del siglo XXI.

‘Cuando el afecto de un ser humano hacia otro está constituido únicamente sobre la necesidad es atroz. Pocas cosas existen que adquieran ese grado de fealdad y de horror’ (Simone Weil) —Imagen Autor Desconocido

Hay tres criterios que han de darse según Aristóteles para poder hablar de amistad. El primero de ellos es el del tiempo. La amistad requiere de tiempo porque está basada en la confianza mutua y a su vez, la confianza pide tiempo, porque es precisamente el tiempo el factor que me va a determinar quién es de fiar y quién me va a traicionar. Uno no puede tener un amigo del que no se fía. Confianza, no lo olvidemos, viene del latín fides, que significa ‘fe’.

Simone Weil no ve el tiempo como un factor determinante; es más, cree que el tiempo no es ningún factor a tener en cuenta en absoluto cuando hablamos de amistad. Uno puede ser amigo de alguien durante 5 minutos. Y si no, que nos lo pregunten a las que hemos hecho cola en el baño de una discoteca a las 3 de la madrugada —cuando esas horas eran todavía posibles— y el tipo de confesiones que nos hemos hecho con ‘amigas’ a las que no hemos vuelto a ver. 'La amistad es el milagro en el que un ser humano acepta mirar con distancia y sin acercamiento alguno al ser que le es necesario como alimento' decía la parisina Weil.

Si Aristóteles hablaba de tiempo y no habría entendido el concepto de amistad de un solo día, Weil pone el acento en la intensidad. La amistad no se define por la duración sino por el ardor con el que se vive una relación. Para ella, la amistad es cualitativa y no cuantitativa y no requiere de la presencia continuada en el tiempo. Más bien al contrario, lo que le da valor a la amistad es su ausencia. Será a través de la ausencia como podamos sentirnos más unidos a alguien. ¿Conocéis la sensación de volver a hablar con un amigo de la infancia después de muchos años y tener la sensación de que no ha pasado el tiempo? ¿Y esa tan terrible de no interesarte nada lo que te cuente alguien a quien ves frecuentemente y a quien consideras tu amigo? Quizá es buen momento para plantearnos que hay muchos modelos de amistad que no tienen por qué ser incompatibles. Qué sé yo.

¿Es la amistad un tipo de amor? —Imagen A&

Pasemos a un segundo criterio que le sirve a Aristóteles para definir la amistad: la reciprocidad. 'Soy amigo de quien es mi amigo' y a este amigo mío le voy a dar todo lo que soy sin esperar nada a cambio, porque si estuviera esperando algo a cambio, no hablaríamos de amistad sino de transacción.

Pero, ¿cómo medimos la reciprocidad sin entrar en las compensaciones? Hemos quedado en que la amistad se aleja de los tratos comerciales en su lógica. Ahí es precisamente donde Simone Weil vuelve a objetar el argumento del filósofo de Estagira. La amistad ha de ser la entrega incondicional de uno, sin ningún porqué. De hecho, para Weil, la amistad no tiene nada que ver con una elección ni con la voluntad. No somos nosotros los que elegimos a nuestros amigos sino que es la propia amistad la que elige. La amistad es un acontecimiento, algo que nos pasa, queramos o no y tiene el poder de comenzar antes de que nos demos cuenta. Decimos que alguien es nuestro amigo cuando esa amistad ya está manifiesta dentro de nosotros.

Es de suponer que Jesús invitase a sus amigos a su última cena, pero ¿fueron sus discípulos y sus amigos las mismas personas? —Imagen Leonardo Da Vinci, 'La última cena', 1498

El tercer y último criterio en el que chocan los argumentos entre los dos filósofos es la semejanza. Según Aristóteles es imposible ser amigo de alguien con quien no tenemos nada que ver, tiene que existir alguna afinidad. Mi amigo es mi otro yo. Pero, ¿quién se parece a quién? ¿Quién deja de ser él para ser el otro? ¿En la amistad tiene que haber alguien necesariamente sometido en algún momento?

Simone Weil es más radical con este tema. Ella dice que el amigo nunca nos va a decir lo que queremos oír. La amistad lo que hace es desencajarnos, ponernos a prueba constantemente. Para Aristóteles el amigo es el espejo en el que reconocernos y que nos vuelve mejores a ambos. Weil afirma que para que el otro continúe en posición de otredad, no puede encajar con nuestra forma de ser.

Vayamos a un ejemplo material y bastante común. Sabemos que nuestro amigo está siendo engañado por su pareja. ¿Qué hacemos, se lo decimos? Piensa en la respuesta antes de continuar leyendo. Yo no tengo la respuesta sobre cómo ha de actuar un amigo de verdad, pero sí tengo la experiencia de haber estado en ambos lados de la situación y cuando he sido la engañada he recriminado al amigo que no me lo contara, porque eso es lo que hacen los amigos, ¿no? Decirse la verdad aunque esta sea incómoda. Pero también he estado en la situación de saber de una infidelidad y no tener la certeza de que la verdad pudiera ayudar en algo. De hecho, mientras las personas pongamos por delante en nuestras relaciones emocionales a la pareja sobre la amistad, menos garantías de sinceridad habrá en la amistad.

Decía Weil que cuanto más diferente sea mi amigo, más sacará de mí esa amistad. Quizás tenga razón, pero en un mundo tan tendente al infantilismo, tan hipersensible a la crítica cuando viene del ‘contrario’ no sé si la amistad entre diferentes se está convirtiendo en algo cada vez más quimérico.

Thelma y Louise en Arkansas, haciéndose un selfie antes de que existieran —Imagen Ridley Scott, 'Thelma & Louise', 1991

Fue Cicerón quien dijo que vivir sin amigos no es vivir y es que da igual las riquezas o el poder que poseamos, lo guapos que seamos; todos, si algo necesitamos en nuestra vida son los amigos. O dicho quizás de otro modo, sin amigos ¿quién querría vivir?

Aristóteles dedica los libros VIII y IX de su 'Ética a Nicómaco' a estudiar de forma profunda la amistad y es él quien establece de entrada dos tipos de amistades, la perfecta y la imperfecta, que se han impuesto en el pensamiento universal sin apenas réplicas.

Keith (out of focus) and Mick (focused) in New York in 1978 —Image Michael Putland

Una amistad imperfecta es aquella que se mueve por el interés o por el placer, según el filósofo griego. Y es imperfecta precisamente porque depende de algún elemento exterior a la relación para tener éxito. Distinguía entre la imperfecta por utilidad y por placer.

Pensemos un poco más en concreto en este tipo de relación imperfecta por utilidad. Necesita de beneficio, de provecho individual, algo muy alejado de lo que normalmente entendemos por amistad verdadera. Si existe un interés ajeno al del propio amigo, este, ¿no se está convirtiendo en un medio en sí mismo para que nosotros alcancemos un fin?. '[…] los que quieren por interés no se quieren por sí mismos, sino en la medida en que pueden obtener algún bien unos de otros' escribe Aristóteles.

Existe otro tipo de amistad imperfecta basada en el placer. Se trata esta de una amistad no necesariamente basada en el egoísmo, sino en la analogía, el placer de hacer algo en común, por gustos y favores mutuos. Este tipo de amistad la encontramos en la juventud. ¿Quién no recuerda ese amigo o amiga con el que salíamos de marcha cada sábado, al que le confiábamos todos nuestros secretos durante una noche de excesos? Esa intensidad, esa confianza ciega, ese gozo continuo se daba principalmente en la adolescencia y la juventud, momento en el que éramos capaces de sentir conexión cósmica con las personas. Estas amistades basadas en el placer acababan tan rápidamente como cambiaban nuestros gustos, cuando dejábamos de sentirnos cercanos en nuestros contentamientos con la otra persona.

Para el discípulo de Platón, la amistad perfecta no estaba basada en el interés o la utilidad, sino que se trata de una virtud unida a la felicidad de vivir en comunidad. Vivir en comunidad requiere convivencia y la convivencia sin amistad no puede ser plena. Por lo tanto, un hombre sin amistades no puede ser feliz. Aristóteles utiliza el término virtud como una disposición voluntaria adquirida, que consiste en un término medio entre dos extremos malos, el uno por defecto y el otro por exceso. La virtud tiene una proveniencia intelectual que une el conocimiento y la acción.

According to Aristotle one cannot have a friend whom one does not trust, and trust comes from the Latin fides, which means 'faith' —Image bust of Aristotle in the Palazzo Altemps in Rome

Ya hemos hecho el repaso de los tres tipos de amistad según Aristóteles, pero, ¿hemos de quedarnos en la categorización de la amistad o lo que en realidad más puede interesarnos es saber qué criterios hemos de seguir para definir a alguien como amigo? Particularmente, te confesaré, lector, que esta que escribe está más interesada en lo segundo y trataré de explicarme. Cualquier tipo de amistad nos sirve en un momento u otro como refugio para el alma. Puede ser que se trate de puro interés, de gustos comunes o que nos guíe el amor puro, pero, ¿cuándo alguien es un amigo y cuándo no pasa de conocido?

Me gustaría en este punto contraponer dos pensamientos, uno del mundo antiguo, masculino, sistemático, el de Aristóteles, con otro del siglo XX, femenino y de formación marxista: Simone Weil. Dos figuras máximas —recomiendo mucho la lectura de los ensayos de la filósofa francesa— que, analizando un concepto universal, entran en conflicto intelectual, a veces con pensamientos completamente opuestos. Dos expertos en la amistad que nos harán pensar, dudar y desarrollar conceptos más elaborados en nuestras cabecitas dormidas del siglo XXI.

‘When the affection of a human being to another is made only on the need it is atrocious. Few things exist that acquire that degree of ugliness and horror' (Simone Weil) —Image Author Unknown

Hay tres criterios que han de darse según Aristóteles para poder hablar de amistad. El primero de ellos es el del tiempo. La amistad requiere de tiempo porque está basada en la confianza mutua y a su vez, la confianza pide tiempo, porque es precisamente el tiempo el factor que me va a determinar quién es de fiar y quién me va a traicionar. Uno no puede tener un amigo del que no se fía. Confianza, no lo olvidemos, viene del latín fides, que significa ‘fe’.

Simone Weil no ve el tiempo como un factor determinante; es más, cree que el tiempo no es ningún factor a tener en cuenta en absoluto cuando hablamos de amistad. Uno puede ser amigo de alguien durante 5 minutos. Y si no, que nos lo pregunten a las que hemos hecho cola en el baño de una discoteca a las 3 de la madrugada —cuando esas horas eran todavía posibles— y el tipo de confesiones que nos hemos hecho con ‘amigas’ a las que no hemos vuelto a ver. 'La amistad es el milagro en el que un ser humano acepta mirar con distancia y sin acercamiento alguno al ser que le es necesario como alimento' decía la parisina Weil.

Si Aristóteles hablaba de tiempo y no habría entendido el concepto de amistad de un solo día, Weil pone el acento en la intensidad. La amistad no se define por la duración sino por el ardor con el que se vive una relación. Para ella, la amistad es cualitativa y no cuantitativa y no requiere de la presencia continuada en el tiempo. Más bien al contrario, lo que le da valor a la amistad es su ausencia. Será a través de la ausencia como podamos sentirnos más unidos a alguien. ¿Conocéis la sensación de volver a hablar con un amigo de la infancia después de muchos años y tener la sensación de que no ha pasado el tiempo? ¿Y esa tan terrible de no interesarte nada lo que te cuente alguien a quien ves frecuentemente y a quien consideras tu amigo? Quizá es buen momento para plantearnos que hay muchos modelos de amistad que no tienen por qué ser incompatibles. Qué sé yo.

Is friendship a type of love? —Image A&

Pasemos a un segundo criterio que le sirve a Aristóteles para definir la amistad: la reciprocidad. 'Soy amigo de quien es mi amigo' y a este amigo mío le voy a dar todo lo que soy sin esperar nada a cambio, porque si estuviera esperando algo a cambio, no hablaríamos de amistad sino de transacción.

Pero, ¿cómo medimos la reciprocidad sin entrar en las compensaciones? Hemos quedado en que la amistad se aleja de los tratos comerciales en su lógica. Ahí es precisamente donde Simone Weil vuelve a objetar el argumento del filósofo de Estagira. La amistad ha de ser la entrega incondicional de uno, sin ningún porqué. De hecho, para Weil, la amistad no tiene nada que ver con una elección ni con la voluntad. No somos nosotros los que elegimos a nuestros amigos sino que es la propia amistad la que elige. La amistad es un acontecimiento, algo que nos pasa, queramos o no y tiene el poder de comenzar antes de que nos demos cuenta. Decimos que alguien es nuestro amigo cuando esa amistad ya está manifiesta dentro de nosotros.

Presumably Jesus invited his friends to his last supper, but were his disciples and his friends the same people? —Image Leonardo Da Vinci, 'The Last Supper', 1498

El tercer y último criterio en el que chocan los argumentos entre los dos filósofos es la semejanza. Según Aristóteles es imposible ser amigo de alguien con quien no tenemos nada que ver, tiene que existir alguna afinidad. Mi amigo es mi otro yo. Pero, ¿quién se parece a quién? ¿Quién deja de ser él para ser el otro? ¿En la amistad tiene que haber alguien necesariamente sometido en algún momento?

Simone Weil es más radical con este tema. Ella dice que el amigo nunca nos va a decir lo que queremos oír. La amistad lo que hace es desencajarnos, ponernos a prueba constantemente. Para Aristóteles el amigo es el espejo en el que reconocernos y que nos vuelve mejores a ambos. Weil afirma que para que el otro continúe en posición de otredad, no puede encajar con nuestra forma de ser.

Vayamos a un ejemplo material y bastante común. Sabemos que nuestro amigo está siendo engañado por su pareja. ¿Qué hacemos, se lo decimos? Piensa en la respuesta antes de continuar leyendo. Yo no tengo la respuesta sobre cómo ha de actuar un amigo de verdad, pero sí tengo la experiencia de haber estado en ambos lados de la situación y cuando he sido la engañada he recriminado al amigo que no me lo contara, porque eso es lo que hacen los amigos, ¿no? Decirse la verdad aunque esta sea incómoda. Pero también he estado en la situación de saber de una infidelidad y no tener la certeza de que la verdad pudiera ayudar en algo. De hecho, mientras las personas pongamos por delante en nuestras relaciones emocionales a la pareja sobre la amistad, menos garantías de sinceridad habrá en la amistad.

Decía Weil que cuanto más diferente sea mi amigo, más sacará de mí esa amistad. Quizás tenga razón, pero en un mundo tan tendente al infantilismo, tan hipersensible a la crítica cuando viene del ‘contrario’ no sé si la amistad entre diferentes se está convirtiendo en algo cada vez más quimérico.

Thelma and Louise in Arkansas, taking a selfie before they even existed —Image Ridley Scott, 'Thelma & Louise', 1991

" ["post_title"]=> string(107) "Quien tiene un amigo tiene un tesoroWhoever has a friend has a treasure" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(36) "quien-tiene-un-amigo-tiene-un-tesoro" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-05-23 00:13:23" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-05-22 22:13:23" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(32) "http://whatamagazine.com/?p=9555" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [3]=> object(WP_Post)#7170 (24) { ["ID"]=> int(5297) ["post_author"]=> string(4) "2049" ["post_date"]=> string(19) "2013-10-07 00:01:00" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2013-10-06 22:01:00" ["post_content"]=> string(1439) "'El futuro es un retorno a la tierra'. Mujer medicina de la frontera entre Ecuador y Perú, es portadora del arte sagrado de los Altares y Guardiana del Fuego Sagrado de Itzachilatlan. Desde hace 50 años aboga por la autonomía de prácticas y enseñanzas tradicionales de los Andes. Ha trabajado con pueblos de la Amazonia, habitantes de la calle y población de cárceles de Quito, Ecuador. Su labor actual está enfocada en mujeres, en jóvenes de áreas urbanas y en investigaciones sobre el rol y las relaciones entre los géneros, con actividad en varios países como Chile, Argentina, Ecuador, Perú, Brasil, Colombia, Estados Unidos, España, Portugal, Canadá, Alemania, Israel, Holanda e Inglaterra.'The future is a return to the land'. Medicine woman of the border between Ecuador and Peru, she carries the Sacred Art of the Altars and is the Guardian of the Sacred Fire of Itzachilatlan. For 50 years she has advocated the autonomy of traditional teachings and practices from the Andes. She has worked with people of the Amazon, street dwellers and prison population of Quito, Ecuador. Her current work is focused on women, youth in urban areas and on research on the role and relationships between the genders, with activity in several countries such as Chile, Argentina, Ecuador, Peru, Brazil, Colombia, United States, Spain, Portugal , Canada, Germany, Israel, Netherlands and England." ["post_title"]=> string(116) "WHAT ABOUT: El futuro por Carmen VicenteWHAT ABOUT: The future by Carmen Vicente" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(39) "what-about-the-future-by-carmen-vicente" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-05-05 15:00:57" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-05-05 13:00:57" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(29) "http://whatonline.org/?p=5297" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } }