27/11/2014

El TTIP o la ley de la selva

Si es cierto que hoy el mundo vive en una encrucijada, dos fuerzas están en momento de lucha. Y si es cierto que el sistema al fin y al cabo somos nosotros, se hace cada vez más urgente la necesidad de que empecemos a tomar partido en esta lucha, ya que la realidad parece estar pasando por encima de nosotros sin ni siquiera darnos cuenta.

Existe y se está trabajando en un acuerdo transnacional de comercio que afectará al mundo entero, cambiando muchas de las estructuras ya mínimas de protección y de derechos que nos quedan a los ciudadanos y, por qué no decirlo, a los propios gobiernos. Pero no lo habréis leído en ningún diario, ni en la televisión, ni en ningún medio de comunicación de masas, por lo que una vez más se han visto delatados como auténticos cómplices del poder y no de la ciudadanía y la opinión pública, por las que teóricamente tienen su razón de ser.

W_banderasUSAyUE
Políticamente, el acuerdo eliminará diferencias entre las normativas estadounidense y europea —’Eeuuroflags’, Javier Aristu, 2014

El pasado 28 de noviembre de 2011 se creó el Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre Empleo y Crecimiento, con el objetivo de estudiar posibles vías para el incremento de la inversión y el comercio  entre EUA y  la UE. En junio de 2013, UE y EUA anunciaron ‘la solución’: El Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión —TTIP en sus siglas en inglés— . El acuerdo es un tratado de libre comercio, con precedentes históricos y con terribles similitudes, terribles porqué ninguno de ellos ha conseguido los objetivos que se planteaba a nivel social y de empleo, si no todo lo contrario. El NAFTA, por ejemplo, vaticinó a través de la voz de Bill Clinton 20 millones de nuevos puestos de trabajo y al cabo de los años ha destruido un millón de empleos y ha aumentado la precarización de los que han quedado en pie.

El TTIP tiene su razón de ser, en teoría, en que va a crear —dicen las voces más optimistas— dos millones de nuevos empleos, además de un crecimiento del PIB del 1% anual para las economías que une el tratado, EUA y UE. Sin embargo, delante de tan alentadoras cifras, ninguna de las potencias —entre ellas España—  ha hecho públicas estas estimaciones, ni han dicho una palabra sobre el tratado ni lo han incluido como parte de su programa político, para conseguir votantes. Curioso, muy curioso.

Lo que pretende el tratado es reducir al máximo todas las restricciones comerciales que existen entre ambas potencias, las arancelarias y las que no lo son. Los aranceles entre EUA y UE son ya muy bajos, casi simbólicos, existe ya un casi auténtico libre comercio entre ambas potencias. Sin embargo, las restricciones no arancelarias, las que mantienen la soberanía en leyes de tipo, laboral, social, medioambiental y en política económica, sí son muy diferentes a uno y otro lado del océano. Es aquí donde el tratado pretende incidir con más fuerza, y es el auténtico motivo de su creación.


Diferentes normativas

Europa tiene unas normativas a todos los niveles mucho más estrictas que las de los EUA. Para empezar, en la UE existen los Estados de Bienestar más fuertes y extensos del mundo, frente a EUA que tiene el Estado de Bienestar más débil que existe en el mundo Occidental; a nivel de derechos no pueden estar más lejos la una de la otra. Ocurre lo mismo referente a las normativas de consumo, producción, agricultura o uso de productos químicos y transgénicos. En EUA hay decenas de productos químicos y transgénicos que en la UE están prohibidos. En EUA para determinar, por ejemplo, qué productos son peligrosos para el consumo humano, es el propio gobierno quien estudia, concluye y saca al mercado o no dichos productos. En la UE el procedimiento es a la inversa, son las empresas quienes deben probar que esos productos no son tóxicos, y luego el Gobierno los aprueba o no para su consumo.

Las leyes medioambientales son allí mucho más laxas que aquí y, volviéndolo a nombrar, las referentes a derechos sociales son incomparables. Por otra parte, los modelos económicos y de producción difieren a todos los niveles: en la UE el 90% del PIB está constituido por pequeñas y medianas empresas y su destrucción perjudica a sus economías, algo que se ha dicho hasta la saciedad en Europa. EUA tiene un modelo que inversamente está basado en la gran empresa multinacional y en los grandes ejércitos de trabajadores, los llamados técnicamente working-poors —trabajadores pobres—, sólo se cumplen dos de los derechos que establece la Organización Internacional de los Trabajadores de los ocho que se respetan en la UE. Por otra parte, dado su modelo de bienestar y de producción, EUA ostenta la economía más desregulada, neoliberal y de libre mercado del mundo.

W_eurodolar
Económicamente, el acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Europea afectará al 60% del PIB mundial —’Eeuuromoney’, Javier Aristu, 2014


Nivelar las contingencias

Bien, el TTIP lo que pretende es homogeneizar estas diferencias, y que a uno y otro lado estas barreras o restricciones —llamadas contingencias— se nivelen entre ambas partes del acuerdo. Pero el hecho es que, para nivelarse, claramente la UE tendrá que hacer más laxas todas sus normativas, ya que si lo que hace falta es nivelar, la UE forzosamente tendrá que bajar el nivel de sus leyes hacia unas nuevas y menos restrictivas. Como señala Juan Torres López, catedrático en Economía Aplicada y miembro del Consejo Científico de ATTAC, en una entrevista para el portal web DailyMotion, este acuerdo en cuanto a las contingencias va a suponer tres grandes cambios:

1 —El acuerdo va a hacer que en el intercambio de productos se establezca una equivalencia: lo que vale allí aquí también, las normas se homologarán y productos que aquí están prohibidos podrán ser comercializados y por tanto consumidos. Algunos ejemplos son la carne de ternera hormonada, las sustancias químicas en higiénicos y cosméticos, la limpieza de pavos y pollos con cloro o un mayor número de productos transgénicos, todos hasta ahora prohibidos en la UE, y la no obligatoriedad de detallar su condición en las etiquetas —otra diferencia fundamental—.

2 —Leyes y tribunales específicos para lo que se llama ‘protección a la inversión’. Si un inversor o empresa opera por ejemplo en el mismo sector que el público, puede pedir las mismas condiciones o incluso mejores para competir con éste libremente, y por tanto el sector público quedar desprotegido. Es decir, se homologarían también el sector público y el privado.

3 —Todo a través de la creación de tribunales específicos —no públicos y regulares— para este tipo de regulaciones para la protección a la inversión, que la experiencia histórica con otros tratados similares nos dice que son discretos y silenciosos públicamente, es decir que funcionan de espaldas a la opinión pública y normalmente de gran arbitrariedad.

En resumen,  un auténtico y definitivo golpe de gracia a la democracia y a la soberanía de las naciones, a los gobiernos y al sector público. Un golpe definitivo también a las economías emergentes, ya que occidente se alía con occidente —EUA y UE representan el 60 % del PIB mundial—, aunque con la libertad de poder seguir deslocalizando. Y, por fin, el triunfo de una de las dos tendencias en lucha, la de la desdemocratización y el libre mercado, donde el máximo beneficio reina por encima de todo lo demás: naturaleza, individuo, derechos y sociedad.

El tratado sigue en negociaciones; el comisario DeGucht, uno de sus capitanes, asegura que las negociaciones deben ser confidenciales hasta su fin. El acuerdo podría estar en marcha a finales de este año 2014 o principios del siguiente. En España, el 6 de mayo de 2014 IU planteó un referéndum para el TTIP que fue desestimado por el voto en contra de PP, PSOE, CIU, PNV y UPyD, es decir, todos los partidos mayoritarios. Un último dato de interés: nueve de las diez partes que componen los negociadores del tratado están formadas por lobistas y grandes empresas.

Adiós al viejo continente, hello McDonald’s! ¿Qué hacemos?

Artículos relacionados
899
25
array(2) { [0]=> int(899) [1]=> int(25) }
array(4) { [0]=> object(WP_Post)#6999 (24) { ["ID"]=> int(4156) ["post_author"]=> string(4) "2049" ["post_date"]=> string(19) "2013-03-25 00:01:06" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2013-03-24 23:01:06" ["post_content"]=> string(1607) "'Para sobrevivir, hemos de sustituir la competición por la colaboración'. Ingeniero en informática, ha trabajado durante más de 40 años en distintas áreas dentro del ámbito de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), los últimos 20 ejerciendo como directivo en diversas entidades financieras y del sector  de los seguros, gestionando direcciones de TI, organización, logística y recursos humanos. Actualmente, decepcionado por el entorno del mundo financiero y por decisión propia, trabaja de taxista con su propia licencia. 'No he estudiado y trabajado tanto para engañar a la gente ni para tener que hacer cosas inaceptables. Buscaba no tener jefes y es lo mejor que me ha pasado'. Practica el budismo y la meditación como herramienta para el crecimiento personal.'To survive, we have to replace competition for collaboration'. A Computer engineer, he has worked for over 40 years in several areas within the field of Technology on Information and Communications (TIC), the last 20 as an executive, playing his trade in different financial entities and in the insurance industry, managing TI, organization, logistics and human resources addresses. Currently, disappointed by the environment of the financial world and by free choice, works as a taxi driver with his own license. 'I did not studied and worked so hard to trick people or to have to do unacceptable things. I wanted to live without a boss and it's the best thing ever happened to me'. He practices Buddhism and meditation as a tool for personal growth." ["post_title"]=> string(132) "WHAT ABOUT: El futuro por Carlos Alberto RoldánWHAT ABOUT: The future by Carlos Alberto Roldán" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(46) "what-about-the-future-by-carlos-alberto-roldan" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-05-05 17:52:01" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-05-05 15:52:01" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(29) "http://whatonline.org/?p=4156" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#6986 (24) { ["ID"]=> int(5611) ["post_author"]=> string(3) "131" ["post_date"]=> string(19) "2014-02-17 00:01:47" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2014-02-16 23:01:47" ["post_content"]=> string(7267) "La industria que más ha evolucionado, la única que realmente ha evolucionado, es la industria de la comunicación; dispositivos móviles, redes sociales, internet, broadband. La comunicación ha permitido un mundo súper conectado acelerando cambios económicos y sociales con una rapidez hasta hace poco inimaginable. La era que vivimos es la del acceso universal, formamos parte de una consciencia global donde la información es inmediata sin barreras tecnológicas o geográficas. Philip K Dick, Asimov  o Stanislav Lem no pudieron imaginar un mundo donde el saber de mil Alejandrías estuviera almacenado en un espacio etéreo llamado nube y accesible a golpe de click, donde quieras, cuando quieras, lo que quieras. Julio Verne no pudo imaginar comunidades formadas por millones de individuos, siglos de cultura en la palma de la mano, toda la historia en gran cinemascope a través de unas simples gafas, un mundo donde autor y espectador se funden, se confunden, se intercambian hasta formar una sola entidad. Y en este mundo en plena transformación, que gira más rápido y gira diferente, el repartidor de periódicos continúa pedaleando colina abajo y sin frenos, directo hacia ese abismo donde las cosas ya no tienen razón de ser. Los principales diarios españoles han pasado de tener de media 200 mil lectores que pagaban euro y medio cada día, a seis millones que no pagan un céntimo. Han pasado de 200 mil lectores y una estructura de dos mil empleados, a seis millones de lectores y la mitad de la plantilla, de facturar 500 millones anuales a luchar por alcanzar los 300 millones. De marcar al político el camino a pedirle ayuda para subsistir. Y el repartidor se precipita colina abajo, cada vez más rápido. W_thepaperboy2
Repartidores de periódicos a principios del siglo XX —Imagen Unknown Author
Los principales grupos periodísticos diseñaron un lucrativo modelo de negocio basado en tres fuentes de ingreso: la venta de contenidos, la publicidad y las promociones. Pero, aunque eran los contenidos el reclamo de las otras dos, fue ésta la partida que sacaron de la cuenta de resultados, reduciendo el precio, menguando el valor. Cuando el negocio promocional se agotó y la crisis hundió la inversión publicitaria a la mitad, los contenidos no valían nada, aspecto bastante paradójico, pues son consumidos por millones de internautas y cuestan mucho de elaborar. Hace rato que el precipicio es visible para el repartidor de periódicos, hace tiempo que sabe que tiene que virar hacia nuevos horizontes, con modelos de negocio más sostenibles. Pero hace tiempo que el repartidor cambió la bicicleta por un camión de 16 ruedas y 20 toneladas. Y maniobrar ese trasto no es nada sencillo. La industria que más ha evolucionado, la única que ha evolucionado, es la industria de la comunicación, pero esa evolución conlleva cambios dramáticos en el modelo de negocio de los agentes que participan, en su estructura y en la forma en que se relacionan con su audiencia. Se levantarán murallas de pago, y caerán castillos, se unirán familias y se fusionarán imperios. Se derramará sangre, ya hay mucha sangre en el campo de batalla, demasiada, pero también habrá riqueza, porque hablamos de un mercado de 7000 millones de consumidores, y el premio será para aquellos que mejor sepan gestionar  la incertidumbre y monetizar sus contenidos. Sacar partido de un bien tan preciado como es la información.The industry that has evolved the most and the only one that has really evolved is the communication industry; mobile devices, social media, internet and broadband. Communication has allowed a super connected world, accelerating social and economic changes with a speed unimaginable until recently. We are living the age of universal access. We are part of a global consciousness where information is immediate without technological or geographical barriers. Philip K Dick, Asimov or Stanislav Lem could not have expected a world where thousands of books were stored in an ethereal space called the cloud and accessible with a simple click where you want, when you want, what you want. Jules Verne did not imagined about communities formed by million people, centuries of culture in the palm of your hand, the whole story in great cinemascope through some simple glasses, a world where author and spectator merge, become confused and they are exchanged until it forms a single entity. And in this transformational world, which rotates faster and spins differently, the paperboy continues pedaling downhill without brakes, straight into the abysm where things have no longer reason to be. The main Spanish newspapers have gone from an average of 200 thousand readers who paid one euro and a half each day to six million who do not pay a penny. It has gone from two hundred thousand readers and two thousand employees structure to six million readers and half of the workforce, from billing 500 million annually to strive to meet the 300 million. From leading politician’s paths to ask them help to survive. And the paperboy is precipitated downhill, faster and faster. W_thepaperboy2
Paperboys in the early XXth Century —Image Unknown Author
The main newspapers groups designed a lucrative business model based on three sources of income; content sale, advertising and promotions. But, even if the contents were the claim of the other two, this was the heading removed from the income statement, reducing the price and diminishing the value. When the promotional business was sold out and the crisis sank advertising investment to half, the contents were worthless. This is somewhat paradoxical as contents are consumed by millions of internet users and cost a lot to develop. This cliff has been visible to the paperboy since long, and he was warned to have to turn to new horizons with more sustainable business models. The paperboy changed the bicycle for a 16 wheel truck and 20 tons long time ago. But the problem is maneuvering that thing is not an easy task. The industry that has evolved the most and the only one that has really evolved is the communication industry, but evolution involves dramatic changes in the business model of the agents participating, in its structure and in the way they relate to their audience. Pay walls will rise and castles will fall, families will join and empires will merge. Blood will spill, there is already a lot of blood in the battlefield, too much, but there will be wealth because we talk about a market of 7000 million consumers, and the prize will be for those who are best able to manage uncertainty and monetize their content. Take advantage of something as precious as information." ["post_title"]=> string(106) "El repartidor de periódicos está en peligroThe paperboy is in danger" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(25) "the-paperboy-is-in-danger" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2020-03-09 15:50:17" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2020-03-09 14:50:17" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(29) "http://whatonline.org/?p=5611" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [2]=> object(WP_Post)#7000 (24) { ["ID"]=> int(2715) ["post_author"]=> string(4) "2049" ["post_date"]=> string(19) "2012-06-25 00:04:56" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2012-06-24 22:04:56" ["post_content"]=> string(2119) "La Felicidad Nacional Bruta (FNB) o Felicidad Interior Bruta (FIB) es un indicador que mide la calidad de vida de las personas en términos más holísticos y psicológicos que el tradicional Producto Interior Bruto (PIB). El término fue propuesto en 1972 por Jigme Singye Wangchuck, rey de Bután, como respuesta a las constantes críticas sobre la mala marcha de la economía del país. Las medidas derivadas de este concepto se aplican en la vida cotidiana de los butaneses teniendo en cuenta las peculiaridades de su cultura, basada principalmente en el budismo. Mientras los modelos convencionales observan el crecimiento económico como objetivo principal, el concepto de FNB se basa en la premisa de que el verdadero desarrollo de la sociedad humana se encuentra en la complementación y refuerzo mutuo de los desarrollos material y espiritual. Sus cuatro pilares son la promoción del desarrollo socioeconómico sostenible e igualitario, la preservación y promoción de valores culturales, la conservación del Medio Ambiente y el establecimiento de un buen gobierno.Gross National Happiness (GNH) or Gross Domestic Happiness (GDH) its an indicator that measures people's life quality in more holistic and psychological terms than the Gross Domestic Product (GDP). The term was proposed in 1972 by Jigme Singye Wangchuck, King of Buthan, as an answer to the constant criticism to the bad economy of the country. The measures resulting from this concept are applied in everyday life of the Bhutanese taking into account the peculiarities of their culture, based mainly in Buddhism. While conventional models observed economic growth as its main objective, the concept of GNH is based on the premise that true development of human society is in the complementarity and mutual reinforcement of material and spiritual developments. Its four pillars are: the promotion of sustainable and equitable socio-economic development, preservation and promotion of cultural values, conservation of the environment and the establishment of good governance." ["post_title"]=> string(116) "El índice de Felicidad Nacional BrutaThe assessment of Gross National Happiness" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(42) "the-assessment-of-gross-national-happiness" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2020-03-03 03:16:53" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2020-03-03 02:16:53" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(29) "http://whatonline.org/?p=2715" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [3]=> object(WP_Post)#7164 (24) { ["ID"]=> int(4595) ["post_author"]=> string(4) "2049" ["post_date"]=> string(19) "2013-04-08 00:01:17" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2013-04-07 22:01:17" ["post_content"]=> string(5889) "Desde su nacimiento con la comida rápida en la década de los 30 en Estados Unidos, la polémica sobre la nueva industria alimentaria no ha dejado de suscitarse. ¿Constituye realmente esta industria la solución a todos los problemas de subsistencia y abastecimiento? ¿Debemos pensar que sólo gracias a ella podríamos alimentar saludablemente a todos los ciudadanos de occidente, e incluso acabar con el hambre en países no desarrollados? O, por el contrario, ¿la industria de la alimentación no sólo no ha ayudado a erradicar el hambre sino que es responsable de generar nuevas enfermedades ligadas a este sistema de producción de alimentos a gran escala? Las denuncias y las críticas proceden de diferentes frentes: ecologistas, grupos de granjeros y ciudadanos reclaman legislaciones que velen por los intereses de todos y no sólo por los de las grandes multinacionales de la alimentación. En lugar de ello, las leyes actuales de la principal potencia mundial (Estados Unidos) protegen al pequeño grupo de empresas que controla todo el proceso alimentario, desde el patentado de semillas resistentes a las diversas plagas y enfermedades —semillas que al convertirse en cereales servirán para alimentar al ganado— hasta el momento en que los productos se ponen a la venta en el supermercado. Los argumentos críticos se articulan desde diversos flancos: como demuestran los datos del Banco Mundial, casi 2.800 millones de personas viven por debajo de la línea de pobreza y el hambre en el mundo sigue siendo el mayor problema social y político. El desarrollo de la industria alimentaria no ha beneficiado al 46% de la humanidad y la obesidad, la diabetes, el colesterol o las enfermedades ligadas a la nutrición han aumentado exponencialmente con la expansión de la industria de la alimentación. Las grandes multinacionales alimentarias, con el apoyo de gobiernos y leyes, impiden el desarrollo de las formas de explotación agrícola tradicional, hasta el punto de que éstas claudican ante sus presiones y manipulaciones. Los ciudadanos se sienten engañados cuando se les oculta cómo se manipulan genéticamente ciertos alimentos, su procedencia, los procesos de maduración que siguen frutas y verduras, etc. La aparición constante de enfermedades causadas por los alimentos que consumimos —por ejemplo, la encefalopatía espongiforme o los brotes de la enfermedad producida por la bacteria E. Coli 0157:H7— induce a pensar que estamos ante un problema muy serio cuyo responsable último es nuestro sistema económico y de producción, y este sistema afecta en último término a nuestra salud y bienestar físico e intelectual. Y la responsabilidad no reside sólo en el ciudadano que se alimenta, sino en una industria que modifica los alimentos y oculta la manipulación. Parece que en gran parte somos lo que comemos. Y también que gran parte de lo que comemos está contaminado, adulterado y su proceso de producción ocurre tras misteriosas naves diseñadas para ocultar cómo se manipula lo que después nos llevaremos a la boca. © Texto basado en un artículo de Iván Teimil y Asunción Herrera, de la Universidad de Oviedo (España)From birth to fast food in the 30s in the United States, the controversy over the new food industry has constantly arise. Constitutes the industry really the solution to all problems of subsistence and supplies? Are we to think that just because she could feed healthy to all citizens of the West, and even end hunger in underdeveloped countries? Or, conversely, does the food industry has not only helped eradicate hunger but is liable to generate new illnesses linked to this system of food production on a large scale? The complaints and criticisms from different fronts: environmentalists, farmers and citizens groups demanding legislation to ensure the interests of all and not just those of large multinational food. Instead, the current laws of the major world power (the United States) protect the small group of companies controls the entire food process, from the patented seeds resistant to various pests and diseases, seed grain that will become for cattle feed, so far as the products offered for sale at the supermarket. The critical arguments are articulated from various sides: as the data of the World Bank, nearly 2,800 million people live below the poverty and hunger in the world is still the greatest social and political problem. The development of the food industry has not benefited the 46% of humanity and obesity, diabetes, cholesterol or nutrition-related diseases have increased exponentially with the expansion of the food industry. The large food multinationals, with the support of governments and laws, prevent the development of traditional farming ways, to the point that they claudican to their pressures and manipulations. Citizens feel cheated when they are hidden how certain foods are genetically engineered, their origin, maturation processes following fruits and vegetables, etc. The continuing emergence of diseases caused by the food we eat –for example, spongiform encephalopathy outbreaks or disease caused by the bacterium E. Coli 0157: H7– suggests that this is a very serious problem which is ultimately responsible for our economic and production system, and this system will ultimately affect our health and physical and intellectual. And the responsibility lies not only in the city that eats, but in an industry that hides modified food and handling. It seems that much of what we are is what we eat. And much of what we eat is contaminated, adulterated and its production process occurs after mysterious spacecraft designed to conceal how it is handled before we put into our mouths. : Based on an article by Iván Teimil and Asunción Herrera, from the University of Oviedo (Spain)" ["post_title"]=> string(74) "Somos lo que comemosWe are what we eat" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(20) "somos-lo-que-comemos" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2020-02-17 00:08:51" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2020-02-16 23:08:51" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(29) "http://whatonline.org/?p=4595" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } }