13/10/2014

Estamos todos en el mismo barco

Zygmunt Bauman es un sociólogo y filósofo de origen polaco, conocido principalmente por la creación y desarrollo del concepto de ‘modernidad líquida’. Pensador, ensayista y profesor en universidades de todo el mundo, ha construido un grueso cuerpo teórico para temas como modernidad y posmodernidad, clases sociales, hermenéutica, ingeniería social, holocausto o nueva pobreza. Autor de numerosos libros de gran impacto académico y social como ‘Tiempos líquidos’ o ‘Modernidad y Holocausto’, entre muchos otros, es considerado uno de los sociólogos más importantes del siglo XX.

Otros conceptos como el de ‘sociedad jardín’ están también presentes en su obra y llevan a la reflexión acerca de cómo los aparatos burocráticos, políticos y sociales han hecho que llevemos la ingeniería social —el poder diseñar y configurar la sociedad: quién cabe y quién no, a quién va una prestación y a quién no… todo lo que se refiere a aspectos burocráticos y legales— a extremos que hacen que funcione como un jardín: el jardinero —el Estado— le puede dar el aspecto y el color que desee, y los peligros que este hecho entraña y sus inmensas consecuencias a nivel social y humanitario son la tesis principal de ‘Modernidad y Holocausto’ y, en parte, de ‘Vidas desperdiciadas’.

En este fragmento de la entrevista que le hicieron Fernando Schüller y Mário Mazzilly para el proyecto brasileño Fronteiras do Pensamento, Bauman reflexiona acerca de la condición social del mundo en los siglos XX y comienzos del XXI. Un discurso profundo, cargado de conocimiento y crítica social y política, hilvanado a través de su propia idea de cambio de solidez a liquidez en la era posmoderna y lo que para la humanidad supone.

Artículos relacionados
899
25
array(2) { [0]=> int(899) [1]=> int(25) }
array(4) { [0]=> object(WP_Post)#7642 (24) { ["ID"]=> int(4687) ["post_author"]=> string(4) "2049" ["post_date"]=> string(19) "2013-04-29 00:01:44" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2013-04-28 22:01:44" ["post_content"]=> string(3706) "'El futuro es una vuelta al feudalismo'. Doctor en sociología, está especializado en etnografía urbana. Con más de 15 años de experiencia en investigación cualitativa tanto en Nueva York como internacionalmente, es autor y coautor de de numerosos artículos y estudios. Su tesis doctoral consistió en un estudio comparativo titulado 'Sobreviviendo a la educación secundaria: explorando el impacto de la violencia y el crimen en la experiencia académica de inmigrantes y americanos'. En el Vera Institute of Justice, con el doctor Mercer Sullivan como mentor y una beca de Instituto Nacional de Justicia de Estados Unidos, investigó sobre la relación de las razas con la violencia adolescente, las bandas y la inmigración. En colaboración con el el criminólogo Rob Davis exploró la relación entre la policía y la comunidad y sus efectos en las denuncias civiles. En 2000 entró en el NDRI —National Disease Research Interchange— como investigador asociado en dos proyectos del NIH —National Institutes of Health— liderados por el Dr Samuel R. Friedman: 'Redes, normas y riesgo de SIDA en la juventud' y 'Factores sociales y riesgo de SIDA'. Ambos proyectos exploran las relaciones entre adictos, distribuidores, policía y otros actores de la comunidad, y cómo estas afectan a los resultados sobre salud y crimen. También ha sido investigador en un proyecto del NIDA —National Institute on Drug Abuse— cuyo objetivo es ayudar a los adictos a establecer estrategias para mantenerse alejados del SIDA y la hepatitis C; el proyecto contó además con una red de colaboradores en Londres, Sydney, Valencia y Vancouver. Actualmente, Pedro es investigador principal en un proyecto del NIDA que analiza el riesgo de SIDA y hepatitis C asociado al uso sin prescripción médica de opioides.'The future is a return to feudalism'. PhD in sociology, specialized in urban ethnography. With over 15 years experience in qualitative research both in New York City and internationally, he is first author and co-author of numerous peer reviewed publications and reports. His doctoral dissertation was a comparative study titled 'Street ethos: surviving High School that explored the impact of violence and crime on the academic experience of immigrants and American-born students'. At the Vera Institute of Justice, mentored by Dr Mercer Sullivan, he was the principal investigator of a National Institute of Justice grant that focused on race theory as it relates to adolescent violence, gangs and immigration. In collaboration with criminologist Rob Davis he explored the relationship between police and the community and its effect on civilian complaints. In 2000, he joined NDRI —National Disease Research Interchange— as a principal research associate for two NIH —National Institutes of Health— projects led by Samuel R. Friedman, PhD: 'Networks, norms and HIV risk among youth' and 'Social factors and HIV risk'. Both projects explored interactions among drug users, dealers, police and other community actors and how they relate to various health and crime outcomes. He was also principal investigator on a NIDA —National Institute on Drug Abuse— developmental project aimed at training injector drug users in strategies to avoid HIV and HCV infections, 'Staying safe: training IDUs in strategies to avoid HIV and HCV'. A consortium of researchers in London, Sydney, Valencia, and Vancouver collaborated in parallel 'Staying safe' studies. He is currently principal investigator on an NIDA funded R01 that explores HIV, HCV and STI risk associated with nonmedical use of prescription opioids." ["post_title"]=> string(128) "WHAT ABOUT: El futuro por Pedro Mateu-GelabertWHAT ABOUT: The future by Pedro Mateu-Gelabert" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(45) "what-about-the-future-by-pedro-mateu-gelabert" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-05-05 15:02:58" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-05-05 13:02:58" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(29) "http://whatonline.org/?p=4687" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#7639 (24) { ["ID"]=> int(2715) ["post_author"]=> string(4) "2049" ["post_date"]=> string(19) "2012-06-25 00:04:56" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2012-06-24 22:04:56" ["post_content"]=> string(2119) "La Felicidad Nacional Bruta (FNB) o Felicidad Interior Bruta (FIB) es un indicador que mide la calidad de vida de las personas en términos más holísticos y psicológicos que el tradicional Producto Interior Bruto (PIB). El término fue propuesto en 1972 por Jigme Singye Wangchuck, rey de Bután, como respuesta a las constantes críticas sobre la mala marcha de la economía del país. Las medidas derivadas de este concepto se aplican en la vida cotidiana de los butaneses teniendo en cuenta las peculiaridades de su cultura, basada principalmente en el budismo. Mientras los modelos convencionales observan el crecimiento económico como objetivo principal, el concepto de FNB se basa en la premisa de que el verdadero desarrollo de la sociedad humana se encuentra en la complementación y refuerzo mutuo de los desarrollos material y espiritual. Sus cuatro pilares son la promoción del desarrollo socioeconómico sostenible e igualitario, la preservación y promoción de valores culturales, la conservación del Medio Ambiente y el establecimiento de un buen gobierno.Gross National Happiness (GNH) or Gross Domestic Happiness (GDH) its an indicator that measures people's life quality in more holistic and psychological terms than the Gross Domestic Product (GDP). The term was proposed in 1972 by Jigme Singye Wangchuck, King of Buthan, as an answer to the constant criticism to the bad economy of the country. The measures resulting from this concept are applied in everyday life of the Bhutanese taking into account the peculiarities of their culture, based mainly in Buddhism. While conventional models observed economic growth as its main objective, the concept of GNH is based on the premise that true development of human society is in the complementarity and mutual reinforcement of material and spiritual developments. Its four pillars are: the promotion of sustainable and equitable socio-economic development, preservation and promotion of cultural values, conservation of the environment and the establishment of good governance." ["post_title"]=> string(116) "El índice de Felicidad Nacional BrutaThe assessment of Gross National Happiness" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(42) "the-assessment-of-gross-national-happiness" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2020-03-03 03:16:53" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2020-03-03 02:16:53" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(29) "http://whatonline.org/?p=2715" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [2]=> object(WP_Post)#7644 (24) { ["ID"]=> int(5166) ["post_author"]=> string(4) "2049" ["post_date"]=> string(19) "2013-08-19 00:01:28" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2013-08-18 22:01:28" ["post_content"]=> string(7376) "El triángulo de la violencia, definido por el sociólogo noruego Johan Galtung, identifica tres tipos de violencia y sostiene que el fenómeno tiene una estructura similar a la de un iceberg, ya que tras su parte visible siempre existe una mucho mayor que permanece oculta. La violencia directa correspondería a la punta del iceberg y tiene como principal característica el hecho de que la mayoría de sus efectos son visibles, principalmente los materiales, aunque no todos: el odio generado, los traumas psicológicos creados o la aparición de conceptos como el de 'enemigo' son efectos igual de graves que no suelen ser considerados como tales. Al ser el tipo de violencia más conocida y evidente, es común pensar que es la peor de todas las violencias, lo cual no es cierto precisamente por esa visibilidad, que la hace más fácil de identificar y por tanto de combatir. Es importante señalar que este tipo de violencia es la manifestación de algo, no su origen, y es en los orígenes donde deben buscarse las causas y puede actuarse con mayor eficacia. La violencia directa no afecta a tantas personas como las otras dos, cultural y estructural, que formarían la parte oculta del iceberg. La violencia cultural es una violencia simbólica, que se expresa en infinidad de medios —religión, ideología, lenguaje, arte, ciencia, medios de comunicación, educación, etc—y cumple la función de legitimar la violencia directa y estructural, así como de inhibir o reprimir la respuesta de quienes la sufren. Ofrece incluso justificaciones para que los seres humanos, a diferencia del resto de especies, se destruyan mutuamente y hasta sean recompensados por hacerlo: no es extraño aceptar la violencia en nombre de la patria o de la religión. Existe una cultura de la violencia en la que las escuelas y demás medios de transmisión y reproducción de cultura muestran la historia como una sucesión de guerras; la costumbre es que los conflictos se repriman por la incuestionable autoridad paterna, o por la autoridad del macho sobre la hembra; los medios de comunicación de masas venden el uso de ejércitos como la vía principal de solución de los conflictos internacionales, etc. De modo que la vida transcurre en un ambiente de violencia constante, que se manifiesta a diario en todos los ámbitos y a todos los niveles. La violencia estructural aparece cuando, como resultado de procesos de estratificación social, se produce un perjuicio en la satisfacción de las necesidades humanas básicas: supervivencia, bienestar, identidad, libertad, etc. Está originada por todo un conjunto de estructuras, tanto físicas como organizativas, que no permiten la satisfacción de esas necesidades y es la peor de las tres violencias porque es el origen de todas, la que más mata y a más personas afecta. Es también un tipo de violencia indirecta y en ocasiones incluso no intencionada: las acciones que provocan el hambre en el mundo, por ejemplo, no están diseñadas y realizadas directamente con ese fin, sino que derivan de la política económica capitalista y el injusto reparto de la riqueza. Esto provoca que, al contrario de lo que ocurre con la violencia directa, en ocasiones las causas que producen la violencia estructural no sean visibles con claridad y sea más complicado enfrentarse a ella. Siempre según Galtung, a menudo las causas de la violencia directa están relacionadas con situaciones de violencia estructural y justificadas por la violencia cultural: muchas situaciones son consecuencia de un abuso de poder que recae sobre un grupo oprimido, o de una situación de injusticia social —reparto de recursos insuficiente, gran desigualdad en la renta de las personas, dificultad de acceso a los servicios sociales— y reciben el espaldarazo de discursos que las justifican.The triangle of violence, defined by the Norwegian sociologist Johan Galtung, identifies three types of violence and argues that the phenomenon has a similar structure to that of an iceberg, in which there is always a small visible part and a huge hidden part. Direct violence is the tip of the iceberg and has as its main characteristic the fact that most of its effects are visible, mainly the materials, but not all of them: hate, psychological trauma or the emergence of concepts such as 'enemy' are equally serious effects, but they are often not seen as such. Being the most popular and obvious, it is commonly thought that direct is the worst kind of violence, which is not true for precisely this visibility, which makes it easier to identify and therefore to combat. It is important to note that this type of violence is the manifestation of something, not its origin, and is in the beginning where it should be sought causes and act more effectively. Direct violence does not affect many people as cultural and structural violence, which are the hidden part of the iceberg. Cultural violence is a symbolic violence that is expressed in countless media —religion, ideology, language, art, science, media, education, etc— and serves to legitimize direct and structural violence and to inhibit or suppress the response of the victims. It even offers justifications for humans, unlike other species, to destroy each other and to be rewarded for doing so: it is not strange to accept violence in the name of country or religion. There is a culture of violence in which schools and other instruments of transmission and reproduction of culture show History as a succession of wars; it is usual to suppress conflicts by unquestioned parental authority, or authority of the male over the female; mass media sell armies use as the main way of solving international conflicts, etc. So life goes on in an atmosphere of constant violence, manifested daily in all areas and at all levels. Structural violence is displayed when, as a result of social stratification processes, there is a damage in the satisfaction of basic human needs: survival, welfare, identity, freedom, etc. It is caused by a set of structures, both physical and organizational, which do not allow the satisfaction of those needs and is the worst of the three violence because it is the origin of all and kills and affects more people. It is also a form of indirect violence and sometimes even unintentional: the actions that cause hunger, for example, are not designed and made ​​directly for that purpose, but they are result from capitalist economic policy and the unfair distribution of wealth. This sometimes causes that the reasons of structural violence are not clearly visible and therefore it is more difficult to deal with it. According to Galtung, often causes of direct violence are related to structural violence and justified by cultural violence: many situations are the result of an abuse of power which concerns an oppressed group, or a social injustice —insufficient resources sharing, great inequality in personal income, limited access to social services— and receive the backing of speeches justifying them." ["post_title"]=> string(117) "Violencia directa, cultural y estructuralDirect, cultural and structural violence" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(39) "direct-cultural-and-structural-violence" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-06-07 12:57:44" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-06-07 10:57:44" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(29) "http://whatonline.org/?p=5166" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [3]=> object(WP_Post)#7756 (24) { ["ID"]=> int(3546) ["post_author"]=> string(4) "2049" ["post_date"]=> string(19) "2012-12-17 00:01:01" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2012-12-16 23:01:01" ["post_content"]=> string(20208) "La Economía del Bien Común es un sistema económico basado en valores que fomentan el bienestar social. Se trata de valores ya recogidos en la inmensa mayoría de las constituciones nacionales y garantizados por ellas como derechos (justicia, igualdad de oportunidades, etc), de modo que lo que se propone es simplemente ponerlos en práctica. Es una alternativa viable (muchas empresas la están aplicando desde su creación en 2010) y una palanca de cambio a nivel económico, político y social. Según un estudio realizado por la Fundación Bertelsmann, el 80% de los alemanes y el 90% de los austríacos esperan un nuevo orden económico. El economista y profesor universitario Christian Felber, entrevistado en el vídeo, desarrolló una alternativa a los sistemas actuales en su libro 'Nuevos valores para la economía' (Deuticke, 2008), con el fin de escapar de la estéril dicotomía que sostiene que 'quien está contra el Capitalismo, está con el Comunismo' y ofrecer un camino concreto y viable para el futuro. Posteriormente esos planteamientos fueron revisados y pulidos por un grupo de empresarios que, junto al propio Felber, inauguraron el movimiento con la publicación del libro 'Economía del Bien Común' (Deuticke, 2010), en el que se recogen sus fundamentos, que pueden resumirse en los siguientes 20 puntos: 1. La Economía del Bien Común se basa en los valores que hacen florecer nuestras relaciones personales: confianza, cooperación, afecto, democracia, solidaridad… Innumerables estudios e investigaciones coinciden en que conseguir buenas relaciones es la mayor fuente de motivación y felicidad para los seres humanos. 2. El marco legal económico experimenta un giro radical, cambiando las coordenadas ‘Afán de lucro + Competencia’ por ‘Deseo de bienestar público + Cooperación’. Los empresarios con espíritu de cooperación son recompensados, la actitud competitiva conlleva desventajas. 3. El éxito económico no es medido primando la cantidad de dinero obtenido, sino con el Balance del Bien Común (BBC, a nivel de empresas) y el Producto del Bien Común (PBC, a nivel de sistema). El Balance del Bien Común se convierte en el balance principal de todas las empresas y cuanto más social, ecológica, democrática y solidaria sea la actividad, mejores serán los resultados alcanzados. Mejorando los resultados del Balance del Bien Común de las empresas de un país, mejorará su Producto del Bien Común. 4. Las empresas con buenos balances disfrutan de ventajas legales: tasas de impuestos reducidas, aranceles ventajosos, créditos baratos, privilegios en compra pública, concesiones de programas de investigación, etc. La entrada en el mercado es, por tanto, más favorable para productos y servicios éticos que para los que no lo sean. 5. El balance financiero es secundario, pasa de ser un fin a ser un medio que sirve para aumentar el ‘nuevo’ fin empresarial: la aportación al Bien Común. Los excedentes del balance financiero deberán utilizarse para inversiones con plusvalía social y ecológica, devolución de créditos, depósitos en reservas limitadas o bonificación a los empleados de forma restringida, así como créditos sin intereses a empresas cooperadoras. No se utilizarán los excedentes para bonificar a personas que no trabajan en la empresa, adquisición hostil de otras empresas, inversión en mercados financieros (que dejarán de existir) o aportaciones a partidos políticos. 6. Como el beneficio financiero es ahora un medio y deja de ser un fin, las empresas pueden tener y mantener su tamaño óptimo. No deben temer ser adquiridas o sentirse obligadas a crecer para ser más grandes, más fuertes o con mayores beneficios. Todas las empresas están liberadas de la presión del crecimiento o anexión. 7. Existiendo la posibilidad de aspirar sin miedo al tamaño óptimo, habrá muchas empresas pequeñas en todos los sectores. Como no tienen que crecer más, les será más fácil cooperar y practicar la solidaridad. Se pueden ayudar mutuamente con conocimientos, tecnología, encargos, personal o créditos sin interés. Serán recompensados con resultados positivos en el Balance del Bien Común. Las empresas van tejiendo una red de aprendizaje solidaria y la economía se transforma en un sistema win-win, en el que todos ganan. 8. Las diferencias de ingresos y los patrimonios serán regulados: los ingresos máximos limitados a 20 veces el salario mínimo; las propiedades no podrán exceder los 10 millones de euros; el derecho de cesión y herencia será de hasta 500.000 euros por persona, y en empresas familiares de hasta 10 millones de euros por hijo. El excedente sobre estos límites será repartido como 'dote democrático' para las siguientes generaciones: igualdad de capital inicial significa mayor igualdad de oportunidades (los márgenes exactos deberán ser definidos democráticamente en una asamblea económica). 9. En grandes empresas, a partir de cierto número de trabajadores (por ejemplo, más de 250) los derechos de decisión y propiedad pasan parcial y progresivamente a los empleados y ciudadanos. La población podrá ser representada directamente a través de 'parlamentos económicos regionales'. El gobierno no posee ningún derecho de decisión o intervención en empresas públicas. 10. Esto es igualmente válido para los bienes democráticos, la tercera categoría de propiedad junto a una mayoría de pequeños y medianos empresarios y grandes empresas de propiedad mixta. Por bienes democráticos entendemos instituciones económicas públicas en campos de enseñanza, salud, acción social, movilidad, energía o comunicación: las infraestructuras básicas. 11. Un bien democrático importante es el banco democrático. Éste sirve, como todas las empresas, al Bien Común y, como todas ellas, está controlado por la ciudadanía soberana y no por el gobierno. Sus servicios consisten en depósitos de ahorro garantizados, cuentas corrientes gratuitas, créditos de interés reducido y créditos de riesgo social. Los mercados financieros en la forma actual ya no existirán. 12. Siguiendo la propuesta de John Maynard Keynes de 1944, se establece una cooperación monetaria global en base a una unidad de cálculo ('globo' o 'terra') para el comercio internacional. A nivel local, monedas regionales pueden complementar la moneda nacional. Para protegerse de la competencia injusta, la UE se convierte en una zona de comercio justo (zona del Bien Común) con estándares armonizados o en la que las tarifas aduaneras tienen una relación con el resultado del BBC de la empresa productora. A largo plazo, la meta es una zona del Bien Común en la ONU. 13. A la Naturaleza se le concede un valor propio, por lo cual no puede transformarse en propiedad privada. Quien necesite un pedazo de tierra para vivir, agricultura o comercio, puede utilizar una superficie limitada de forma gratuita o pagando una tasa de utilización. El uso de la tierra está condicionado a criterios ecológicos y al uso concreto. Esto supondrá el final de la especulación inmobiliaria, el landgrabbing y el latifundismo. En contrapartida, se anula el impuesto sobre la propiedad de tierra. 14. El crecimiento económico deja de ser un fin, a beneficio de la reducción de la huella ecológica de personas privadas, empresas y naciones. El imperativo categórico de Kant será extendido a la dimensión ecológica. Nuestra libertad de elegir un estilo de vida determinado encuentra su fin cuando limita la libertad de otros de elegir el mismo estilo de vida o de poder llevar una vida digna. Personas y empresas serán incentivadas para medir su huella ecológica y reducirla a un nivel globalmente sostenible y justo. 15. El horario de trabajo retribuido se verá reducido escalonadamente hacia la marca, consensuada por mayoría, de 25-30 horas semanales. De este modo queda tiempo libre para otras tres áreas de trabajo de gran importancia: relaciones y cuidados (niños, enfermos, ancianos), crecimiento personal (desarrollo de la personalidad, arte, ocio) y actividades políticas y públicas. 16. Cada décimo año en la profesión es un 'año sabático' que será financiado a través de un salario mínimo sin compromisos. Las personas pueden hacer en este tiempo lo que quieran. Esta medida descarga el mercado de trabajo y rebaja en un 10% la tasa de desempleo en la Comunidad Europea. 17. La democracia representativa será completada por la democracia directa y la democracia participativa. La ciudadanía soberana deberá poder controlar y corregir su representación, decretar leyes por sí misma, modificar constituciones y gestionar las infraestructuras de abastecimiento (ferrocarril, correos, bancos, etc). En una democracia real, los intereses de los representantes y los de la ciudadanía soberana son idénticos. Requisito fundamental para ello es un Derecho General de colaboración y control por parte de la ciudadanía soberana. 18. Todos los puntos angulares deberán madurarse a través de discusiones intensas en un amplio proceso de bases, antes de que se conviertan en leyes elaboradas por una asamblea económica directamente elegida; su resultado se votará democráticamente por la ciudadanía soberana. Lo que sea aceptado se introducirá en la constitución y sólo podrá volverse a cambiar con el respaldo de la ciudadanía. Aparte de la Asamblea Económica del Bien Común, habrá otras convenciones para profundizar en la democracia: convención para la educación, convención para los medios de comunicación y convención para la creación de bienes democráticos. 19. Para afianzar en los niños los valores de la Economía del Bien Común y proporcionarles herramientas para poderlos practicar se introducirán las siguientes materias en los programas educativos: emocionología, ética, comunicación, educación democrática y experiencia de la Naturaleza. 20. Debido a que en la Economía del Bien Común el éxito empresarial tiene un significado muy diferente al que actualmente posee, deberán ser establecidas otras formas de gestión: los individuos más responsables y competentes, los más empáticos y sensibles, los que se revelen como personas que piensan y sienten de forma ecológica y social, serán los elegidos, convirtiéndose en solicitados modelos.The Common Welfare Economy is an economic system based on values that favour social welfare. These values are already covered in the large majority of national constitutions and guaranteed by law (justice, equal opportunities, etc) so really what is actually being proposed is just putting them into practice. It is a real alternative (many companies have been following its principles since it was created in 2010) and a force for social, economic and political change. According to a study by the Bertelsmann Foundation, 80% of Germans and 90% of Austrians expect a new economic order to appear. The economist and university professor Christian Felber, interviewed in the video, developed an alternative to current systems in his book 'New values ​​for the economy' (Deuticke, 2008), in order to escape the sterile dichotomy which holds that 'who is against Capitalism, is for Communism' and offer a specific and viable system for the future. Subsequently, these approaches were reviewed and refined by a group of entrepreneurs who, along with Felber himself inaugurated the movement with the publication of the book 'Economics for the Common Welfare (Deuticke, 2010), which reflects its founding principles, and which can be summed up by the following 20 points: 1. The Economy of the Common Welfare is based on values ​​that make our personal relationships thrive: trust, cooperation, affection, democracy, solidarity... Numerous studies and research concur that achieving satisfying relationships is the main source of motivation and happiness in human beings. 2. The economic legal framework undergoes a radical shift, changing the equation 'Profit + Competition' to 'Desire for public welfare + Cooperation'. Entrepreneurs with a spirit of cooperation are rewarded, and competitive behaviour is penalised. 3. Economic success is not measured by prioritizing the amount of money obtained, but with the Common Welfare Balance Sheet (CWBS, on a company level) and the Common Welfare Product (CWP, on a system level). The Common Good Balance becomes the principal balance of all companies and the more social, ecological, democratic and committed the activity, the better the results. Improving the results of the Common Welfare Balance Sheet of a country’s companies improves their Common Welfare Product. 4. Companies with healthy Common Welfare Balance Sheets enjoy legal advantages: reduced tax rates, advantageous tariffs, cheap loans, privileges in public procurement, concessions in research programs, etc. The entry into the market is therefore more favourable for ethical products and services than for those are not. 5. The balance sheet is secondary, changing from an end in itself into the way to increase the 'new' business purpose: contribution to the Common Welfare. Balance surpluses should be used to finance investments with social and ecological gains, loan payback, deposits in limited reserves or limited bonuses to employees, as well as interest free loans for cooperating companies. No surplus will be used as bonuses for people who do not work in the company, for hostile takeovers of other firms, investment in financial markets (which will cease to exist) or contributions to political parties. 6. As financial gain is now a means and not an end, companies can have and maintain their own optimum size. They do not need to be afraid of takeovers or feel forced to grow to be bigger, stronger or show greater profits. All companies are freed from the pressure of the growth or buy–outs. 7. With companies being able to grow to their optimum size without fear, there will be many small businesses in all sectors. With no pressure to grow, it will be easier for them to cooperate together. They can help each other with knowledge, technology, commissions, staff or interest–free loans. They will be rewarded with positive results in the Common Welfare Balance Sheet. Companies create a disinterested learning community and the economy becomes a win–win system. 8. Differences in income and assets will be regulated: the maximum income limited to 20 times the minimum wage; properties may not exceed a 10 million euro value; the right of transfer and inheritance will be up to €500,000 per person, and up to 10 million euros per child in family businesses. Any surplus generated beyond these limits will be distributed as 'democratic endowment' for future generations: equality in the initial capital means greater equality of opportunity (the exact margins must be defined democratically in an economic assembly). 9. In large companies, over a certain number of workers (e.g., over 250) the rights of decision and ownership move over partially and gradually to employees and citizens. The population can be represented directly through 'regional economic parliaments'. The government has no right to intervene or make decisions in public companies. 10. This is equally true for the democratic commons, the third property category together with a majority of small and medium businesses and large mixed ownership firms. For democratic commons we understand public institutions in the fields of education, health, social welfare, transport, energy and communication: society’s basic infrastructures. 11. A major democratic commons is the democratic bank. It serves, like all companies, the Common Welfare and, like all of them, is controlled by the people and not by the government. Its services include guaranteed savings deposits, free checking accounts, reduced interest loans and social risk loans. Financial markets will no longer exist as we now know them. 12. Based on John Maynard Keynes’ proposal in 1944, a global monetary cooperation is established based on a unit of calculation (‘Globo' or 'Terra') for international trade. Locally, regional currencies can complement the national currency. To protect against unfair competition, the EU becomes a fair trade zone (Common Welfare Area) with harmonized standards or where customs duties are linked to with the CGBS of the producing company. A long–term goal is a Common Welfare Area in the United Nations. 13. Nature is given its own value, and cannot be turned into private property. When somebody needs a piece of land to live, to cultivate or for business, they are given a limited amount for free or paying a usage fee. The use of the land is conditioned by ecological criteria and limited to its specific use. This will end building speculation, land-grabbing and large–scale individual land ownership. In consequence, taxation on land ownership will be eliminated. 14. Economic growth ceases to be an end in itself, improving the ecological footprint of people, companies and nations. Kant’s catagorical imperitive will be extended to the environmental dimension. Our freedom of to choose a specific lifestyle will be limited when it in itself limits the freedom of others to choose the same lifestyle or to live in dignity. People and companies will be encouraged to measure their ecological footprint and reduce it to a sustainable and fair global level. 15. The working week will be gradually reduced towards the figure (agreed upon by the majority) of 25–30 hours per week. Therefore there will be free time for other areas of highly important work: relationships, caregiving (of children, the sick and the elderly), personal growth (self–improvement, the arts, leisure activities) and political and public activity. 16. Every tenth year will be taken as a sabbatical that will be financed by a minimum wage with no obligations attached. People can do whatever they wish in this period. This measure will reduce the burden on the labour market and make European Community unemployment levels fall by 10%. 17. Representative democracy will be complemented by direct participatory democracy. The people must be able to control and correct their own representation, enact laws themselves, amend constitutions and manage supply infrastructures (railways, post office system, banks, etc). In a real democracy, the interests of the people and its representatives are identical. A basic requirement for this is for the people to have the freedom of collaboration and control. 18. All major points must mature through intense discussions on a broad popular base before becoming laws made by an directly elected economic assembly: the outcome will be voted democratically by the people. What is accepted will be introduced in the constitution and can only be modified once again by the people’s will. Apart from the Economic Assembly of the Common Welfare, there will be other assemblies to study democracy in depth: a education convention, a communication media convention and a convention for the creation of democratic goods. 19. To establish in children the values ​​of the Economy of the Common Welfare and provide them with tools so that they can learn, the following subjects will be introduced in educational programs: emotionology, ethics, communication, democratic education and the experience of nature. 20. Given that in the Common Welfare Economy the concept of business success means something quite different to its present day meaning, other forms of management shall be established: those individuals most responsible and competent, the most empathetic and sensitive, those who think and feel in an ecological and social manner, will be in higher demand and will become role model for society." ["post_title"]=> string(90) "La Economía del Bien ComúnThe Common Welfare Economy" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(26) "the-common-welfare-economy" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2014-07-13 14:09:04" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2014-07-13 12:09:04" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(29) "http://whatonline.org/?p=3546" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } }